Todos conocemos la historia de Olivert Twist, ese cuento o más bien novela escrita por Charles Dickens y publicada originalmente por entregas de aparición mensual en la revista Bentley's Miscellany, dirigida por el propio Dickens, entre febrero de 1837 y abril de 1839.
La hemos leído, la hemos visto en cine, en teatro, incluso alguno es posible que la haya representado en sus funciones escolares. Y más de uno habrá soltado algunas lágrimas con la historia de Oliver el niño huérfano que pasa sus primeros años en el orfanato de la señora Mann. Al igual que el resto de los niños en el orfanato, Oliver sufre hambre continuamente. Los niños deciden entonces jugar a quién de ellos pedirá un plato más de comida y Oliver resulta ser el elegido. Y le toca pagar las consecuencias hasta que decide huir y llega a la gran ciudad, Londres. Allí, agotado y famélico, se deja seducir por las palabras de Hurón un golfillo de la calle que le lleva hasta la guarida de Fagin y su banda de pequeños rateros.
Oliver Twist es la historia de una lucha por progresar en la vida y de las ansias por encontrar un sitio en la sociedad de un pobre huérfano en la Inglaterra victoriana. De manera similar, en Oliver Twist está la advertencia de adónde conduce una sociedad que descuida la formación y el cuidado de los más jóvenes, a la vez que nos muestra cómo nuestras buenas acciones hacia los demás pueden contribuir decisivamente a crear un mejor futuro protegiendo a aquellos que habrán de construirlo.
La novela de Charles Dickens ha sido adaptada en múltiples ocasiones, ahora ha sido Pedro Víllora quien se ha encargado de realizar la adaptación de este clásico al formato de musical, de la mano de Gerardo Gardelin que es quien ha realizado la dirección musical y bajo la dirección de escena de Juan Luis Iborra. Los tres juntos han logrado construir una versión creada para un público familiar, en la que las cosas no son tan negras como en otras producciones.
Cuenta para ello con dos protagonistas para el papel de Oliver, Daniel Escrig y
Eneko Haren, yo lo he visto interpretado por el primero y me ha encantado. El niño tiene una bonita voz, baila y es un intérprete bastante sólido para el tiempo que lleva en el mundillo. El papel de Hurón lo hace Pablo Grife quien ya había participado en otros musicales (Matilda, Estoy solo en casa), y que se defiende muy bien en escena, imprimiendo un tono pícaro a su personaje que resulta muy atractivo. El resto del elenco infantil son: Gabriel Flores – Charly, Nayden Rodríguez – Bernie, Gonzalo Pinillos – Tony, Jeriel Figueroa – Walter, Gael Martín – Henry, Álvaro de Paz – Artie, Sergio Aguado – Wilkie y Alberto Zorrilla – Frankie. La mayoría de ellos ya participaron en el montaje de Los niños del coro.
En cuanto al elenco adulto, muy bien todos ellos en sus respectivos papeles nos encontramos a: Rubén Yuste – Fagin, Manu Rodríguez – Sr. Barrow, Lourdes Zamalloa – Nancy, Natán Segado – Bill Sikes y Marta Malone – Sra. Rose como personajes principales, a los que se unen Tommy Álvarez, Noelia Marló, Andrés Navarro, Laura González, Nacho Casares, Agustina Berenguer y Fran del Pino.
Oliver Twist se estrenó el pasado día 12 de noviembre y viene con intención de pasar largo tiempo en la cartelera y con toda seguridad será uno de los musicales más visitados en las próximas navidades.
Fotografías ©Conchita Meléndez













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