Leí la novela de Pierre Ambroise Choderlos de Laclos, antes de ver la adaptación que de la misma hizo Stephen Frears en 1988 y ambas me encantaron. La primera por la audacia del autor al describir el libertino mundo de la nobleza en la Francia del siglo XVIII y la segunda porque sería imposible obviar la interpretación de ese trío de ases compuestos por John Malkovich, Glenn Closse y Michelle Pfeiffer. Pero es que además a ellos se sumaban en el reparto unos jovencísimo Keanu Reeves (24 años) y Uma Thurman(18 años).
La Royal Shakespeare Company había realizado una primera aproximación al teatro en 1985 de la mano del dramaturgo británico Christopher Hampton. No fue sin embargo hasta el 2001 que se estrenó en España, en el Teatro Cervantes de Málaga, una versión dirigida por Ernesto Caballero.
Ahora, desde el 8 de septiembre y hasta el 18 de octubre, la obra se programa en el Teatro Marquina bajo la dirección de David Serrano que además se ha encargado de la adaptación junto a Curro Novales. Con una puesta en escena sin apenas elementos, en la que destaca un diván en el que se desarrolla la mayor parte de la acción y unas cuantas sillas que les sirven a los actores de transición cuando no forman parte del cuadro. Del mismo modo al vestuario que destaca por su sencillez, le bastará quitar o poner algún elemento mínimo para transformar a los actores en distintos personajes.
Son seis los intérpretes que se reparten los distintos personajes: Roberto Enriquez (Vizconde de Valmont, Pilar Castro (Marquesa de Merteuil), Ángela Cremonte (alternando con Marta Levenfeld) (Madame de Tourvel y Madame de Volanges), Lucía Caraballo / Elisa Scianca (Cécile de Volanges), Iván Lapadula (Danceny) y Carmen Balague que al igual que los dos últimos interpreta varios personajes.
Las amistades peligrosas es uno de los libros más descarados, divertidos y cautivadores de toda la literatura europea. Y su adaptación tanto a cine como a teatro traslada el relato epistolar de sus dos protagonistas, la marquesa de Merteuil y el vizconde de Valmont, que forjan una alianza para convertir la seducción en un juego cruel en el que se verán involucradas las víctimas inocentes a las que sin ningún tipo de pudor ambos deciden enbaucar.










































