La dramaturga María Velasco, Premio Nacional de Literatura Dramática 2024, visita por primera vez los escenarios del Teatro de La Abadía. Y lo hace construyendo un relato en primera persona en el que revisita sus años escolares en un aula de necesidades educativas especiales. Contará con el cantaor Al-Blanco y el bailarín-perfomer Mario Patrón, en una propuesta en la que el quejido de las infancias no normativas se dan la mano con el quejío flamenco en una celebración de la minoría y de lo diferente.
A medio camino entre lo confesional y lo fantástico, en Mantener fuera del alcance de los niños, María Velasco hace arqueología de sus años de colegio. Capítulos de una infancia clasemediera y rarita, traumas y tropiezos, el primer amor, la relación con una madre conservadora, el colegio como lugar donde se nace a la crueldad, y, en general, “los tormentos de no pertenecer”, se entrecruzan con imaginaciones, y también con el patrón de la escuela de María (San Francisco), en una reflexión sobre el gregarismo, la diferencia y la exclusión en la primera infancia y en los primeros ritos de paso.
Dice María que no se trata exactamente de bullying o de acoso escolar, sino más bien del saberse distinto y de que los demás te lo hagan notar, esas palabras que te dicen que tú no podrás estudiar una carrera universitaria porque no tienes capacidad para ello o pensar en la escuela como en un lugar que define, que es normal, que no lo es o que es anormal y que separa a los niños en función de ese planteamiento. Cosas que te dejan marcado y que permanecen en el tiempo. Del algún modo Mantener fuera del alcance de los niños es una catarsis, una forma de echar fuera algo que ha estado rondando en la cabeza durante muchos años.
La obra que es una producción del Teatro de La Abadía y Pecado de Hybris podrá verse en la sala Juan de la Cruz del 29 de octubre al 22 de noviembre.

















































