Imagen Cabecera

Imagen Cabecera
Mostrando entradas con la etiqueta Sala José Luís Alonso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sala José Luís Alonso. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de marzo de 2026

ROMPIENTES, UN DRAMA SOBRE LA INMIGRACIÓN EN EL TEATRO DE LA ABADÍA

 


Por desgracia son muchas las veces que las imágenes de televisión nos muestran los cadáveres de personas que han llegado a las costas de algún país europeo intentando alcanzar una vida sino mejor, menos mala. Paul Verrept, escritor, ilustrador y dibujante flamenco, es el autor de Rompientes, un drama sobre la crisis de los refugiados que provoca a su vez una crisis en un matrimonio que ve llegar a la playa frente a su casa los cuerpos sin vida de varios refugiados, adultos y también de una criatura.

Paul Verrept y Ronald Brower

El texto que ha sido traducido por Ronald Brower, ha sido dirigido por José María Esbec. Se trata de un díptico formado por Pleamar, un monólogo escrito en 2017 en el que la mujer, que no tiene nombre y que interpreta Rebeca Hernando, cuenta la historia según su punto de vista. En la segunda parte, La huida, escuchamos otro monólogo con el punto de vista del hombre, que tampoco tiene nombre y que interpreta Fernando Guallar. cada uno de los miembros de la pareja reacciona de una manera distinta y la relación entre ellos  se desmorona. El silencio del que antes disfrutaban se convierte en un abismo de incomprensión. La ausencia de nombres en los personajes es una forma de entender que ellos podemos ser nosotros, que lo que vemos aunque nos produzca un cierto dolor, no es suficiente para hacernos reaccionar. 

José María Esbec

«Pleamar habla de una crisis ética que me tocó profundamente en lo personal. El tema se me hizo ineludible». Comenta el autor. La Huida, fue una consecuencia, «Tenía la sensación de que la historia no estaba contada entera». «Los dos personajes obviamente no son woke. Son personas que no entienden en absoluto lo que está pasando, ni a ellos mismos, ni entre ellos mismos ni en el mundo. Están atrapados en un patrón que les impide incluso verse el uno al otro». En el fondo se trata de una historia muy moralista que apela a nuestra ética, aunque sin demasiadas ilusiones de que algo cambie.

Fernando Guallar

Rebeca Hernando

La obra que es una producción de LAZONA y del Teatro de la Abadía, estará en cartel del 5 al 22 de marzo en la Sala José Luis Alonso, De martes a sábado: 20:00 h y Domingos: 19:30 h. El diseño de escenografía es de Petros Lappas, el diseño de iluminación de Viviana Cabrales, el espacio sonoro de Alberto Granados y el vestuario de Fernando Mercé. 

Fotografías ©Conchita Meléndez

martes, 28 de octubre de 2025

EL IMPERATIVO CATEGÓRICO DE VICTORIA SZPUNBERG LLEGA A LA ABADÍA TRAS SU GRAN ÉXITO EN CATALUÑA

 

Ágata Roca, Victoria Szpunberg y Juan Mayorga © Conchita Meléndez

En la Crítica de la razón práctica, Kant despliega lo que fue el núcleo de su pensamiento moral: ‘el imperativo categórico’. Un argumento de gran importancia que vertebra toda la ética del autor y que se basa en unos rasgos concretos que debe tener todo buen sistema ético: debe ser autónomo, deontológico, a priori y universal. Kant apuesta por desarrollar una moral autónoma y valiente, donde sea uno mismo el que se dé el fundamento moral de la propia acción.

En el pensamiento Kantiano la acción para que sea moral tiene que ser un fin en sí misma y nunca un medio para lograr otro fin. El imperativo categórico explica por lo tanto las acciones de la buena voluntad. ¿Pero qué ocurre cuando un individuo es llevado al límite? ¿De qué modo influye la ética del sistema en la propia ética? ¿Cuáles son las fronteras éticas de un sistema que solo permite sobrevivir a costa de la miseria de los demás?

En el texto de Victoria Szpunberg una profesora de filosofía que roza los cincuenta se enfrenta a un mundo que parece haber olvidado el sentido del deber. Entre aulas donde nadie escucha, alquileres imposibles y vecinos que revientan las paredes con música, su vida se convierte en un ensayo sobre el colapso cotidiano. El imperativo categórico es una tragicomedia que, con humor ácido y un filo inquietante, lleva la ética kantiana a las trincheras de la precariedad urbana.

Victoria Szpunberg, dramaturga y directora argentina que, recientemente, ha sido galardonada con el Premio Nacional de Literatura Dramática 2025,  traza con destreza una voz femenina feroz y frágil, que mezcla ironía, desesperación y lucidez. El resultado es un texto ágil, punzante, que desmonta el lenguaje burocrático, el cinismo académico y la violencia silenciosa de lo doméstico. Esta obra, estrenada en Barcelona con gran éxito, confirma a Szpunberg como una de las dramaturgas más incisivas de la escena contemporánea.

El imperativo categórico podrá verse desde el 30 de octubre al 9 de noviembre en la Sala José Luís Alonso del Teatro de la Abadía. Está interpretado por Ágata Roca que interpreta a Clara, una mujer que acaba de separarse pasados los cincuenta, e incapaz de conseguir plaza en la universidad como profesora, está a punto de quedarse sin casa. Y Xavi Sáez, que interpreta varios personajes con los que Clara se irá encontrando en su peripecia vital.










lunes, 14 de octubre de 2024

EL DILEMA DEL CORCHO: UN PULSO ÉTICO EN EL TEATRO DE LA ABADÍA

 


Mireia Gabilondo, Ramón Barea, Patxo Tellería y Juan Mayorga © Conchita Meléndez

Madrid se prepara para recibir una nueva propuesta teatral que promete mantener al público en vilo. Del 24 de octubre al 10 de noviembre, el Teatro de La Abadía presentará El dilema del corcho, una obra escrita por Patxo Tellería y dirigida por Mireia Gabilondo. La obra que se estrenará ahora en castellano en  el Teatro Arriaga de Bilbao el 18 de octubre (ya lo hizo en euskera en el 2023),  está interpretada por el propio Patxo Tellería y Ramón Barea.

El dilema del corcho, aunque trata temas profundos y con clara vigencia política, se define como una comedia debido a su estructura ágil y dinámica. Mireia Gabilondo, directora de la pieza, destaca que, pese a tratarse de un conflicto político y moral con un peso considerable, la trama se desarrolla a través de giros sorprendentes y momentos de humor que se convierten en un enredo lleno de sorpresas. La interacción entre los personajes y las situaciones inesperadas transforman lo que podría haber sido un drama en una comedia llena de intriga en la que un profesor y un antiguo alumno mantienen un mano a mano en el cual saldrán a relucir episodios vividos en el pasado. 

La obra narra cómo el Profesor (Ramón Barea), un prestigioso y agitador catedrático de Ética y Filosofía Política jubilado, se plantea renunciar a un tratamiento que podría acabar con su cáncer terminal. Su vida depende de un equipamiento de radioterapia avanzado que un conocido magnate le ha ofrecido para lavar su imagen. Ahora el Profesor debe decidir si ser fiel a sus principios e inmolarse o bajarse los pantalones y "besarle el culo" al filántropo. Cuando ha tomado una decisión y la va a hacer pública, recibe la visita de un misterioso personaje, un antiguo Alumno (Patxo Telleria) con el que tiene cuentas pendientes.


Así pues, se trata de una obra política, en el sentido más humano del concepto, porque coloca a los personajes al borde del precipicio. La pregunta crucial sería: ¿Es lo mismo teorizar sobre lo que debería ser, o llegado el momento en que la cuestión nos atañe a nosotros mismos seremos capaces de seguir asumiendo unos principios que pueden costarnos la vida?

El dilema del corcho reúne a tres experimentados artistas, por un lado Mireia Gabilondo es una de las exponentes de las artes escénicas del País Vasco, con una consagrada experiencia tanto como directora como intérprete en teatro, cine y televisión. Patxo Tellería lleva en el oficio desde 1985 y en el 2000 creo la compañía Tartean Teatro, junto a Mikel Martínez y Jokin Oregi, donde desempeña su función como autor, actor y director de teatro. Por su parte Ramón Barea es un actor, dramaturgo, director de teatro y realizador cinematográfico español con un curriculum que no cabría en estas páginas. Ha participado en cerca de 200 películas y cerca de medio centenar de multipremiados cortometrajes, así como en alrededor de 100 espectáculos teatrales, tanto como actor como director. Así que conviene ir sacando las entradas, si es que no se  han agotado todavía. 

Fotografías de escena : © Pío Ortiz de Pineda


martes, 7 de mayo de 2024

LADY ANNE EN EL TEATRO DE LA ABADÍA

 


Ricardo, Duque de Gloucester, intenta conquistar a Lady Anne durante el funeral de su suegro, el rey Enrique VI de Inglaterra. padre del difunto esposo de lady Anne, Eduardo de Westminster. Lo que la dama desconoce es que el hombre que la pretende es en realidad el asesino tanto de su marido como de su suegro. Cuando este confiesa sus crímenes, lady Ana le escupe a la cara, pero Ricardo le ofrece un anillo y le pide su mano en matrimonio. Ana, a pesar de odiarle con toda su alma, se sabe sola y desamparada, y durante unos momentos llega a sopesar la oferta del duque.

Esta historia está reflejada en la obra de  Shakespeare Ricardo III y es también la base de la que parte la producción que se podrá ver desde el 9 al 19 de mayo en la sala José Luis Alonso de los Teatros de la Abadía. 

La famosa escena de Lady Anne y Ricardo escrita por Shakespeare le sirve a Inma Nieto para hablar de algo que conoce muy bien: el proceso creativo de una actriz. Tras más de 25 años de trayectoria como intérprete y docente, presenta su primera obra como directora. Una función que pone en el centro del tablero al personaje de Anne y a la actriz que lo interpreta para hablar del consentimiento, del síndrome del impostor, de los abusos de poder en la profesión. Una propuesta muy anclada a nuestros días, donde no falta la intriga y el humor.  

Elizabeth Gelabert e Inma Nieto son las dos actrices que se enfrentarán en escena, en una obra que ha sido escrita y que dirige la propia Inma Nieto. En ella podremos ver a una actriz a la que se ha contratado para interpretar a Lady Anne y que llega tarde al ensayo. Es una mujer insegura y a la que no le gusta el papel que se le ha asignado, no lo entiende, tal vez considera que en el momento actual su personaje no tiene vigencia, no reaccionaría como lo hace. Ella quiere renunciar pero ha firmado un contrato y el director, directora en realidad, le exige que cumpla con él. Así pues estaremos asistiendo a un ensayo que servirá para hablar del abuso de poder, dentro y fuera de la escena.

Elizabeth Gelabert e Inma Nieto son dos actrices que se formaron en el Teatro de la Abadía en los inicios de su andadura y han mantenido una larga amistad  que se transformaría después en la creación de la Compañía Las hijas de Eva, junto a Elena Martínez, también relacionada con el mundo del teatro  a través de la  producción y la distribución escénica. Tal vez por eso ambas se sienten muy a gusto trabajando juntas y eso es algo que normalmente se nota, confiere una seguridad y una cierta complicidad que repercute en la interpretación y en la puesta en escena a pesar de que ésta sea la primera experiencia de Inma Nieto como dramaturga y directora. 

FOTOGRAFÍAS: © C. Meléndez




martes, 9 de abril de 2024

CASTING LEAR, UNA OBRA DE ANDREA JIMÉNEZ EN EL TEATRO DE LA ABADÍA

 


Es difícil definir lo que es Casting Lear sin haberla visto. Según su autora, nos encontramos en un ficción en la cual lo que hay en abundancia es “nada”. “La obra es un homenaje al teatro y por tanto es un homenaje a la nada, que es la frase fundamental que le dice  el Rey Lear a su hija Cordelia: “Nada puede surgir de la nada”. Por tanto lo que Andrea Jiménez pretende en esta versión personal de la obra de Shakespeare es un intento de sacar algo de la nada en esta pieza en la que el actor no sabe nada, en la que en la escena no hay nada, no se usa atrezo, no se usa un vestuario. Es simplemente un escenario encima de un escenario. La obra empieza con nada y termina con nada. 

Es también una terapia de sanación en la que se emplea el perdón como arma ya que tal como dijo el filosofo Reyes Mate “El perdón es el poder de la víctima.” Así Andrea Jiménez se enfrentará cada noche en cada representación a todos los padres que merecen ser perdonados, al Rey Lear que repudió a su hija Cordelia por supuesto, pero también a su propio padre y a otros muchos padres que aunque no estén en el escenario están en el fondo de lo que nos cuenta esta historia. 

Esta versión-simulacro de Rey Lear aspira a ser una puerta abierta para pensar cómo nos relacionamos con nuestros padres, los biológicos, pero también los metafóricos, incluido el mismo William Shakespeare. Es una autoficción a partir de un clásico o un clásico autoficcionado, y ojalá ninguna de las dos cosas. Es una pieza sobre el origen, sobre cómo lo que vino antes nos persigue aunque queramos ignorarlo. Sobre cómo nos construyen quienes nos preceden. Sobre cómo inventar una vida que te pertenezca sin olvidar el pasado. Sobre cómo imaginar otros finales posibles.

Andrea investiga los cruces entre ficción y realidad, teatro y performance en esta irreverente adaptación de Rey Lear de William Shakespeare, en la que dirigirá en directo a un actor distinto cada noche en el rol de Lear, porque la obra es también una audición, o un ensayo, eso que sucede antes de que todo suceda, el lugar justo antes de que algo tome su forma exacta. El momento exacto en el que aún todo es posible.

Con un reparto en el que figuran Andrea Jiménez y Juan Paños junto a José Luis Alcobendas, Ernesto Arias, Miguel del Arco, Jarek Bielksi, Alfonso Delgado, Adolfo Fernández, Juan Fernández, Daniel Freire, Vicente León, Andrés Lima, Mariano Llorente, Jesús Noguero, Rafa Núñez, Carlos Olalla, Alberto San Juan, Ángel Solo, José Luis Torrijo. De los que los únicos fijos serán Andrea y Juan Paños, en el papel de “Apuntador”, y donde el resto estarán en una sola función sin que el espectador que acuda a ver la función sepa previamente a quien le va a corresponder ser el Rey Lear ese día, nos encontramos ante un auténtico reto, tanto para quienes acudamos al teatro como para los propios actores y es que éstos llegarán allí sin un guion previo y serán guiados en sus primeros 30 o 40 minutos de representación por un pinganillo a través del cual el apuntador les irá dando las instrucciones de la directora, es decir de Andrea, sin que el público pueda escuchar dichas directrices. Si escuchará en cambio las palabras de Cordelia, teniendo que separar por tanto el trabajo de ambos roles, el de directora y el de protagonista de esta tragedia, ambos bajo el velo de la palabra de Andrea Jiménez.

Andrea abre así un espacio de encuentro con todo una generación de actores y hombres para reflexionar sobre la paternidad, el amor y el perdón, en un ejercicio teatral tan valiente como lúdico.

En este viaje la han acompañado Úrsula Martínez que codirige la obra con ella, Olga Iglesias en la dramaturgia, Judit Colomer en Iluminación y Escenografía, Lucas Ariel en el espacio sonoro, Amaya Galeote e Inés Narváez como encargadas de movimiento y Yaiza Pinillos encargada de vestuario. 

La obra estará en la Sala José Luis Alonso del Teatro de la Abadía entre el 11 y el 28 de abril.