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jueves, 18 de enero de 2024

MARÍA ADAMUZ Y JUANJO PUIGCORBÉ SE RETAN EN ROCA NEGRA UNA OBRA DE IGNASI VIDAL

 


Ayer se estrenó en el Teatro Pavón de Madrid la obra escrita y dirigida por Ignasi Vidal Roca Negra, una historia repleta de heridas y también de amor, un amor ausente, un amor culpable y que cuesta expresar, pero amor al fin y al cabo, el de un padre y una hija que tienen mucho que decirse y no tienen demasiado tiempo para hacerlo. 

Olivia se presenta en casa de su padre para decirle que se va, que regresa a la ciudad que la vio nacer porque necesita ver el mar cada día y también porque  necesita rehacerse, empezar de nuevo. Es una excusa perfecta para echar fuera todos los demonios que lleva dentro y reprochar a su progenitor todo lo que nunca le había dicho y que de un modo u otro la corroe. En realidad tiene reproches para todo, para lo que ha hecho y para lo que ha dejado de hacer ese hombre al que admira pero al que hace depositario de todos sus traumas y también de sus propios fracasos. 

Así comienza un duelo entre Olivia y Nando, ambos escritores con una fuerte personalidad, él consagrado, ella aún por conseguir su primer éxito. Nando le cuenta a su hija que está escribiendo un nuevo libro y entre reproches le va desgranando la trama del mismo y de una y otra cosa irán surgiendo diálogos descarnados pero también momentos de ternura. 

Roca negra es una obra intensa con múltiples frentes abiertos, tal vez no hubieran hecho falta tantos, los traumas de uno en uno se dirigieren mejor. Tanto la malagueña María Adamuz, como el veterano Juanjo Puigcorbé, que llevaba un tiempo separado de los escenarios teatrales, dan el do de pecho durante los setenta y cinco minutos que dura la representación, algo que el público agradeció al término de la misma con sus aplausos.

Juanjo Puigcorbé, Ingasi Vidal y María Adamuz

En cuanto a la obra tal y como dice su autor y directo Ignasi,   no está escrita  para hacer sentir bien a la gente, ni siquiera para sentirse bien él. El escribe movilizado por una inquietud y deja que los personajes tengan su propio discurso tal y como ocurre en la vida.

Roca negra estará en cartel en el Teatro Pavón desde el 11 de enero hasta el 3 de marzo de 2024.

Fotografías: © Conchita Meléndez

martes, 16 de enero de 2024

EL TEATRO ESPAÑOL ESTRENA CARMEN, NADA DE NADIE EN LA SALA MARGARITA XIRGU BAJO LA DIRECCIÓN DE FERNANDO SOTO


Carmen, nada de nadie es una recreación de la vida de Carmen Díaz de Rivera la única mujer que ha logrado ser Jefa del Gabinete de la Presidencia del Gobierno en nuestro país. Pero no es solamente eso, es también un pedacito de la historia de España y no un pedacito cualquiera, es uno de los períodos más complejos e intensos de nuestra historia, el de la transición que nos llevó desde una férrea dictadura a la democracia de la que disfrutamos hoy en día. Con sus defectos y sus virtudes pero democracia al fin y al cabo. 


Es cierto que cabe preguntarse que hubiera ocurrido si esta mujer que desempeño un importante papel al lado del entonces presidente del gobierno, Adolfo Suarez, no hubiera sufrido un trauma personal siendo muy joven. Tal vez se hubiese acomodado a su papel de aristócrata y como mucho habría presidido alguna que otra asociación benéfica. Pero dicen los entendidos que a veces ese espíritu burlón al que algunos llaman dios, escribe con renglones torcidos y entonces se produce una catarsis, un efecto liberador que cambian el destino no solo de quien la padece sino también de cuantos pululan a su alrededor. 

Así,  Carmen poseedora de una voluntad firme y una visión futurista, tuvo desde ese momento el propósito de guiar a su país hacia la democracia. Luchó, a menudo sola, contra todo y contra todos, empeñándose en derribar muros y conseguir que todos los españoles fueran iguales ante la ley. A ella  y a su empeño se debió la legalización del Partido Comunista de España. 


No le fue sencillo, aquella chica rubia a la que Umbral definió como la musa de la transición, enamoraba a quienes la conocían de cerca. También la llamaron traidora, espía comunista y otras cosas terribles para tratar de amedrentarla. Se habló de ella como amante tanto del Rey como del propio Adolfo Suarez, todo con tal de desacreditarla, pero para una mujer que se había forjado en el dolor desde muy joven, rendirse nunca fue una opción. Aún así dimitió el 13 de mayo de 1977,  justo cuando los colaboradores de Suárez se organizaban políticamente para concurrir a las primeras elecciones democráticas bajo las siglas de la Unión del Centro Democrático (UCD). Díez de Rivera nunca estuvo afiliada a este partido, que le parecía entonces “de extrema derecha”. Volvió a la política en 1987 y durante los siguientes años y hasta su muerte ocupo un escaño como eurodiputada en el Parlamento Europeo. 


Los autores de la obra Francisco M. Justo Tallón y Miguel Pérez García, no llegan tan lejos, la dramaturgia se centra en el tiempo que ocupó su puesto como Jefa del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, con alusiones a su vida anterior y al momento en que se siente cercana a la muerte. Con una escenografía sencilla y una iluminación sugerente, además de una serie de objetos que juegan un importante papel en el desarrollo de la obra (teléfonos, micrófonos, imágenes en pantalla o ese mechero que el Rey no deja de mover en su mano derecha) la puesta en escena resulta en ocasiones tan importante como el texto a la hora de evocar pasajes. 


Mónica López es la encargada de dar vida a Carmen y lo hace con convención, como si de algún modo ella hubiera estado también en los lugares en los que se desarrolla la historia. Oriol Tarrasón se mete en la piel de Adolfo Suárez, a quien vemos quizás un poco desdibujado, demasiado influenciado por la presencia tanto del Rey como de Carmen. Ana Fernández es la madre de Carmen, María Sonsoles de Icaza y de León, una mujer que vive obsesionada por las apariencias pero que no duda en saltarse la etiqueta cuando a ella la interesa. Y Victor Massan, además de al Rey interpreta a otros personajes, como Santiago Carrillo o a algún miembro de la prensa. 

La función estará en cartel desde el 17 de enero hasta el 18 de febrero. 


Fotografías © Conchita Meléndez

lunes, 15 de enero de 2024

LAUTARO PEROTTI ESTRENA NUESTROS ACTOS OCULTOS EN NAVES DEL ESPAÑOL CON UN REPARTO DE LUJO

 

Mañana día 16 y hasta el 3 de febrero se podrá ver, si es que encuentras entradas, la obra escrita y dirigida por el argentino Lautaro Perotti. Una historia en clave de suspense que habla de relaciones familiares rotas y de soledades encontradas. Las de sus tres protagonistas, cada uno de ellos con sus traumas a cuestas y con el dolor de no haber recibido de la vida lo que esperaban. 

Nuestros actos ocultos es la historia de Azucena (Carmen Machi), una pianista frustrada y alcohólica que nunca quiso ser madre y que no termina de aceptar su temprana enfermedad. Ella acude junto a Patri (Santi Marín) un joven con limitaciones físicas a quien acoge come si fuera su propio hijo y es su fiel acompañante, a la llamada de su hija Elena (Macarena García), responsable de un trágico acontecimiento, para huir en un viejo auto por las carreteras perdidas del país. Lo que comienza como una huida desesperada, con las horas se trasforma en un encuentro profundo entre personas que se necesitan, pero que no se conocen, y que los llevará a hacer cosas inesperadas.  

En palabras de su autor y director, Lautaro Perotti, esta es “la historia de tres soledades, de tres personas que no pudieron, no supieron o no quisieron construir un entorno, unos vínculos y unas relaciones afectivas fuertes”, explica.  También nos cuenta que aunque él es el autor de la obra, ésta se ha terminado de gestar durante las lecturas y los ensayos con la colaboración de los intérpretes y que sus aportaciones han contribuido a engrandecer la trama. 

Nuestros actos ocultos, aborda temas como la familia, la maternidad y la enfermedad, pero también el amor mal gestionado y el talento desperdiciado, la envidia, el maltrato psicológico y el dolor, el de cada uno y el que podemos infligir a los demás.   “Sobre todas las cosas, Nuestros actos ocultos habla de la búsqueda del amor, de si uno es capaz de construir y descubrir cuál es su manera de familia, de pareja, de vínculos, y animarse a descubrirlo con todo el riesgo que eso implica”, cuenta el director.


El montaje ha sido realizado a modo de ágora, con un espacio central en el que se desarrolla la historia, mientras los actores se dirigen a uno y otro lado del público que se enfrenta como en un espejo. El suelo juega un papel primordial en la representación ya que será allí donde se verán reflejados los lapsos temporales pues la obra se desarrolla hacia delante y hacia atrás para contarnos lo que ha sucedido y lo que está sucediendo.  


Hay que subrayar la profesionalidad y magnífica interpretación de todo el elenco. Carmen Machi borda su papel, dramático pero con un tono de humor negro, que llega a levantar algunas sonrisas del público que sirven para aliviar la tensión en determinados momentos. Macarena García nos hace sentir todo el dolor que lleva dentro su personaje y lo hace de un modo impecable. Y Santi Marín está inmenso interpretando un personaje nada fácil y lleno de ternura que intenta lograr que los demás sean, sino felices, siquiera menos desgraciados. 

Fotografías de escena: ©Vanessa Rabade

domingo, 14 de enero de 2024

LA ABADÍA ABRE SU TEMPORADA TEATRAL CON DOS OBRAS INCÓMODAS

 


Juan Mayorga, director artístico de la Fundación Teatro de La Abadía, presentó hace unos días las dos obras teatrales que darán inicio a las representaciones de 2024. Por un lado desde el 11 hasta el 21 de enero estará en cartel la obra Moríos, una creación de Cultura i Conflicte dirigida por Joan Arqué Solà y con dramaturgia de Anna Maria Ricart Codina. Y por otro, esta vez desde el 18 hasta el 28 de enero podremos presenciar Altsasu, bajo la dirección de María Goiricelaya.

Moríos es una historia sobre la vejez, o más bien sobre los viejos, un término que ya de por sí no gusta a todo el mundo. Es una visión sesgada, ya que se ha centrado únicamente en el punto de vista de los ancianos, de un tipo determinado de ancianos, que aún se sienten muy vivos y que luchan por ocupar el puesto que creen que les corresponde en una sociedad que intenta arrinconarles. Cabría preguntarse qué es un viejo, y no es una pregunta baladí. Hace apenas 30 o 40 años, una persona con sesenta años era indudablemente una persona vieja, anciana, hoy en día hay muchas personas que han atravesado la frontera de los 80 y siguen estando plenamente integradas en la sociedad, incluso en las nuevas tecnologías, siempre por supuesto que el cuerpo lo permita. 

“Nuestros cuerpos no tienen valor si no son productivos y reproductivos. Alargamos las vidas y vamos destinados al colapso. Imma sorbe su sopa con gusto antes de recibir una visita inesperada. Hoy será el último día en el que Oriol miré las obras como un jubilado más. Montse no puede bailar desde que vive bajo el agua. Un viaje del realismo a la abstracción lleno de ironía para pensar en la libertad que nos queda en la vejez. ¿Es esta la vida que queremos?

Vivimos en un sistema que sólo valora la utilidad versus la productividad. Estás en tanto que sirves. Lo que sirves es otra cosa. Quien lo sabe muy bien son los cientos de ancianos y abuelas que después de años de ser útiles quedan aparcados en las residencias de la llamada tercera edad en espera de la llegada de la parca. Son seres humanos amortizados. De poco o nada les ha servido haber cuidado emocionalmente a hijos y nietos. Hubo un tiempo que se respetaba a los viejos. Y se les escuchaba. Ahora ya no. Son fuente de problemas. El vértigo de la sociedad y la tecnología les ha pisado. Hay que esconderlos. En las residencias geriátricas, como en muchos pisos de la ciudad, reina la soledad, la falta de calor.”

Así es como lo ven los autores de Moríos, en mi opinión discrepo, hay mucho bosque detrás de los árboles y mucho que matizar. En lo que estoy de acuerdo es en que  Moríos es un espectáculo muy visual donde mandan las escenas de danza que ha coreografiado Sol Picó y que cuenta en el reparto con grandes profesionales como Inma Colomer, Montse Colomer, Oriol Genís o Magda Puig entre otros. 

Por su parte Altsasu es una ficción creada a partir del caso “Altsasu” sobre  los hechos sucedidos en esta localidad el 15 de octubre de 2016, donde se produjo un altercado en el que se vieron implicados varios vecinos del pueblo, dos agentes de la Guardia Civil y las parejas de éstos. El resultado fue de dos detenidos y un tobillo, el del teniente, roto. En menos de un día y medio, el caso se convierte en un asunto de Estado y los denunciantes se niegan a declarar ante la Policía Foral, algo que sí hacen ante sus compañeros de la Guardia Civil.

COVITE, el Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco, denuncia los hechos antes la Audiencia Nacional, a pesar de que la investigación del caso seguía ya su curso en los juzgados de Navarra e introduce la acusación de terrorismo. Los jóvenes fueron detenidos y a día de hoy varios de los jóvenes siguen en prisión en régimen de tercer grado. El caso, plagado de puntos negros, constituye uno de los procesos judiciales más desconcertantes de todos los tiempos. 

El espectáculo nace dentro del proyecto “CICATRIZAR”, una propuesta internacional de creación dramatúrgica dirigida por los dramaturgos y directores José Sanchís Sinisterra  y Carlos José Reyes y desarrollado en el Nuevo Teatro Fronterizo, uno de los laboratorios de dramaturgia más importantes del estado español. Y trata de recrear una ficción basada en los hechos ocurridos pero desde el punto de vista de las dos partes implicadas, interpretando los componentes del elenco a los personajes de ambos lados. 

Desde algunos sectores de la sociedad la obra se ha tachado de parcial e inclinada a favorecer la visión de una de las partes implicadas. Los autores recalcan que:  “Altsasu es una obra de ficción y como tal ha precisado de una labor de adaptación al género dramático, aunque se han incorporado fielmente a la trama transcripciones de algunos testimonios del juicio, así como recortes de prensa, medios de comunicación y contenido en redes sociales.” A partir de ahí cada cual debe formarse su opinión. 

El reparto cuenta con Aitor Borobia, Nagore González, Ane Pikaza y Egoitz Sánchez.


viernes, 12 de enero de 2024

DECLAN DONNELLAN ESTRENA EN TEATROS DEL CANAL EDIPO REY, DE SÓFOCLES, CON EL TEATRO NACIONAL MARIN SORESCU DE RUMANÍA

 

© Cristian Floriganță

Vestido de negro, moviéndose entre los espectadores, el personaje protagonista del Edipo rey en la versión dirigida por el inglés Declan Donnellan propone una inmersión íntima en la tragedia de Sófocles. Los espectadores permanecen de pie durante la función, rodeado por los actores, que a su vez rodean a los espectadores. Así se presenta este montaje en las cinco funciones que el Teatro Nacional Marin Sorescu, de Rumanía, representará en Teatros del Canal del 17 al 21 de enero en su estreno en España.

© Cristian Floriganță

Edipo Rey forma parte de las tragedias del ciclo tebano Oidiopoidia. Sófocles la escribió en torno a los años 430-428 a.C. Recrea el mito de los Labdácidas e inicia la historia en el momento en el que Edipo ya es rey de Tebas y la ciudad sufre una epidemia de peste. Los súbditos de Edipo llegan al palacio, rogándole que salve a la ciudad. Creonte, el cuñado de Edipo, trae la respuesta del oráculo de Delfos: la plaga no terminará hasta que el asesino de Layo, antiguo rey de Tebas, muerto muchos años antes, sea expulsado de la ciudad. Edipo inicia una investigación para encontrar al asesino, pero lo que averigua es la verdad sobre su origen.

© Cristian Floriganță

“Esta tragedia, como la mayoría de las demás, -en opinión de Donnellan -tiene que ver con nuestra inmensa capacidad de engañarnos a nosotros mismos y de nuestra capacidad de no asumir la responsabilidad de lo que hemos hecho. Pero podemos aprender. Entonces podremos descubrir este misterioso proceso: que podemos obtener la libertad, pero sólo cuando empecemos a prestar atención y asumir responsabilidades”. “Las tragedias no tratan sobre los héroes, tratan de la gente común. Una buena tragedia resulta ser un espejo”.

© Albert Dobrin

© Cristian Floriganță

Declan Donnellan nació en Inglaterra en 1953 de padres irlandeses y creció en Londres. En 1981, él y su socio Nick Ormerod formaron Cheek by Jowl, cuya primera producción fue The Country Wife, estrenado en el festival de Edimburgo en 1981. Desde entonces, la compañía ha realizado giras por todo el mundo con producciones en inglés, francés y ruso. En 1989, fue nombrado director asociado del Royal National Theatre de Londres, donde dirigió, entre otras producciones, Fuenteovejuna de Lope De Vega, Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street de Stephen Sondheim. 

jueves, 11 de enero de 2024

EL BAILAOR Y COREÓGRAFO ANDALUZ EDUARDO GUERRERO SE INSPIRA PARA SU ÚLTIMO TRABAJO EN EL JARDÍN DE LAS DELICIAS


Aún estás a tiempo de ver esta noche Debajo de los pies, en la Sala Verde de Teatros del Canal. Con la inspiración puesta en el Jardín de las Delicias, la misteriosa obra de El Bosco, que se exhibe en el Museo del Prado, Guerrero pinta en colores como en un lienzo (con un dominante blanco) los movimientos de este montaje que avanza al ritmo de distintos palos del flamenco (alegrías, zambra, tangos, serrana…).

A Eduardo Guerrero le secundan en el baile Sara Jiménez y Alberto Sellés; Ismael de la Rosa «El Bola» en el cante, Joselito Acedo en la guitarra y Manuel Reina en la batería.

Con Debajo de los pies, Eduardo Guerrero invita a participar de este universo, conformado por preocupaciones vitales. Desde lo personal trata de construir una narrativa universal en constante diálogo con su equipo, en un trabajo que marca una nueva etapa en su obra. Por él recibió el pasado año el Premio Lorca a Mejor Intérprete Masculino de Danza Flamenca.


La obra, que cuenta con la dirección y dramaturgia de Mateo Feijóo y la dirección musical de Joselito Acedo, tuvo su origen en 2017 a partir de un proceso de búsqueda “de lo más terrenal”, según el artista, interrumpido por la pandemia y retomado una vez que pasó este momento, del que traslada al escenario su estado de incertidumbre, planteando conflictos sociales, la falta de comunicación y la individualidad excesiva.


Eduardo Guerrero (Cádiz 1983) comenzó a bailar con 6 años, y a los 16 ya formaba parte de elencos de primeras figuras como Aida Gómez, Javier Latorre, Eva Yerbabuena, Antonio Canales y Rocío Molina, con quienes giró por todo el mundo y fue perfilando así su carrera profesional.  


A partir de 2011 comienza a estrenar sus propios espectáculos: De Dolores (2011), Las minas (2012), Retorno (2013), El callejón de los pecados (2014), Desplante (2015), Guerrero (2016), A solo piece for a flamenco dancer (2016), Faro (2017), Sombra efímera (2018) y Sombra efímera II (2019). Con estas últimas creaciones comienza, junto con el director artístico Mateo Feijoo, un arduo trabajo de investigación y cambio en sus formas, evolucionando a la contemporaneidad de las líneas.

Fotos de escena: © Manuel Aranda

miércoles, 10 de enero de 2024

EL PATIO TEATRO LLEVA AL ESCENARIO DEL CENTRO DRÁMATICO NACIONAL A LOS TRABAJADORES DE LAS FERIAS

 


El Patio Teatro regresa al Centro Dramático Nacional con el estreno absoluto de Feriantes, un montaje escrito y dirigido por Izaskun Fernández y Julián Sáenz-López, a partir de entrevistas a trabajadores de la feria, que da voz a todas las personas que han entregado su tiempo vendiendo ilusión y diversión por todos los pueblos y ciudades de España.

Feriantes es un homenaje a la feria, a las barracas, la tómbola, los churros, la noria, el tiovivo, el algodón de azúcar, pero sobre todo a  esas familias que se dedican a alegrar la vida de los demás, a los  que han entregado su tiempo vendiendo ilusión y diversión por todos los pueblos y ciudades de España. Es también un recorrido por la historia, la de nuestro país, pero también la de otros países que como el nuestro disfrutan de la magia de los feriantes. 

En palabras de los dos integrantes y fundadores de la compañía, Izaskun Fernández y Julián Sáenz-López, «Feriantes es sobre todo un homenaje a todas esas personas que habitan la feria, a una forma de vida casi en extinción. Es una pieza de teatro documental que trata de acercar al público, con mucho cariño, lo que se esconde detrás de la música, del ruido y de las luces». El Patio Teatro lleva a cabo una propuesta que la compañía ha llevado a su propio lenguaje cuyo resultado es un montaje entre el teatro documental y el de objetos interpretado por los actores Alejandro López, Julián Sáenz-López y Diego Solloa. 

Basado en entrevistas realizadas a trabajadores de distintas ferias y dentro de los diferentes aspectos que podrían haber inspirado la obra, El Patio Teatro centra su mirada en la vida viajera de los feriantes, nexo de unión con las compañías de teatro y antiguos cómicos de la legua que viajan, de pueblo en pueblo, para contar sus historias.

La obra bucea en las sagas familiares de feriantes como los Romez o los Ducal, herederos de una vida nómada en camiones, furgonetas y remolques, gente que ha nacido en la feria y a la que han bautizado en una pista de circo, con infancias difícilmente compatibles con clases y colegios, feriantes que cambiaron los reclamos a grito pelao por los micrófonos, la chochona por el pokemon, pero siempre cargando y descargando, montando y desmontando, y siempre en la carretera con una forma de vida que hoy resulta casi anacrónica y cuya evolución forma parte también de nuestra memoria individual y colectiva.

                     
© Conchita Meléndez

La puesta en escena transporta al público a las barracas de feria gracias a la escenografía e iluminación de El Patio Teatro, el vestuario de Martín Nalda y Amparo Cámara y la música de Nacho Ugarte. 

Feriantes se podrá ver en la Sala Princesa del Teatro María Guerrero del 10 al 28 de enero.  


Fotografías de escena: © Luz Soria