Imagen Cabecera

Imagen Cabecera
Mostrando entradas con la etiqueta Teatro Pavón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Teatro Pavón. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de enero de 2026

ANTONIO BANDERAS SUBE AL ESCENARIO DEL PAVÓN GODSPELL TRAS SU PASO POR EL TEATRO DEL SOHO

 


Mañana miércoles 21 de enero se estrena en el Teatro Pavón el musical de John-Michael Tebelak, Godspell. Es la tercera producción que podemos ver en Madrid, la primera fue en 1974 en el Teatro Marquina con un reparto que contaba con Juan Ribó, Nicolás Dueñas, Pep Muné, Nené Morales y Mara Goyanes entre otros. El propio John-Michael Tebelak fue el director de este montaje que contó con coreografía de Dick Stephens y las canciones de Stephen Schwartz. Y según cuenta Antonio Castro, que de esto sabe mucho, hubo una reposición en 1996 con una versión en Inglés. 



Ahora Antonio Banderas nos trae una nueva producción, con versión y puesta en escena de Emilio Aragón, que pudo verse entre el 3 de noviembre de 2022 y el 8 de enero de 2023 en el Teatro del Soho de Málaga, y que sitúa la acción en nuestros días. Posteriormente, el espectáculo se embarcó en un tour nacional que dio comienzo el 18 de septiembre de 2024 en el Teatre Poliorama de Barcelona y finalizó el 6 de abril de 2025 en el CAEM de Salamanca. Además, entre el 30 de octubre de 2025 y el 11 de enero de 2026, una versión revisada se repuso en el Teatro del Soho de Málaga, esta vez bajo la dirección de Antonio Banderas. Es esta última la que nos llega ahora al Teatro Pavón. 


Basada principalmente en el Evangelio de San Mateo, pero situada en un momento actual en el que se escuchan sonidos de una guerra indeterminada, una compañía de jóvenes actores refugiados en una iglesia en ruinas, o tal vez en el viejo almacén de un teatro, vivirán una experiencia única tras que un curiosos personaje irrumpa en el lugar anunciando la llegada de alguien especial capaz de cambiar la realidad, enseñándonos quienes somos a través de historias, parábolas y pequeños entremeses teatrales. ¿Están los actores representando una obra para el público o viviendo un momento inesperado? Un mensaje con más de 2000 años de historia, contado de otra forma. Una nueva pasión. 



El reparto está compuesto por un elenco de 15 jóvenes actores y actrices: Teresa Abarca, Javier Ariano, Alex Chavarri, Aaron Cobos, Paula Díaz, Ferran Fabá, Laia Prats, Roko, Estibaliz Ruiz, Hugo Ruíz, Ana Domínguez, Bella Exum, Paula Moncada, Raúl Ortiz y Alex Parra. 


La producción cuenta también con música en directo, en la que se escuchará un piano conductor, tres guitarras, un bajo eléctrico y batería. La Coreografía es de Carmelo Segura, la Dirección Musical de Daniel Villarroya, la Escenografía de Sebastià Brosa y la Iluminación de Juanjo Llorens. 

Godspell estará en escena en el Teatro Pavón del 21 de enero al 1 de marzo de 2026.

Fotografías ©Conchita Meléndez


viernes, 4 de julio de 2025

EL DIOS DE LA JUVENTUD, UNA OBRA DE ALMA VIDAL

 


Cuatro actores construyen el entramado de esta doble ficción. Interpretando a varios personajes de manera camaleónica, tejen la trágica y patética crisis que atraviesa el protagonista de la obra. Ellos son Marta Poveda, Antonio Hdez. Fimia, Natalia Llorente y Nacho Almeida. Con texto y dirección de Alma Vidal, música de Marc Servera, coreografía de Paula Delgado y escenografía y diseño de iluminación de Iván López-Ortega componen un grupo de jóvenes talentos que dan forma a la historia. 



El espectáculo es una convergencia de distintas capas narrativas y formas teatrales sostenidas por el elenco, la poesía y el humor. Una obra abrasadora y dinámica que se sumerge en las nuevas referencias dramáticas y posdramáticas para concebir el teatro como un espacio de investigación activa en las profundidades de la existencia humana.



El Dios de la juventud pretende ilustrar ese momento de vértigo en la vida de todo joven en el que sabe que ha de dar el paso hacia la vida adulta. Una de las grandes crisis existenciales de todo ser humano, renunciar a la flor de la juventud y comenzar su rutinario descenso hasta la muerte. Ello potenciado por la vivencia del artista atormentado y su abrumadora necesidad de convertirse en lo que como joven promesa ha pronosticado.



"Concluida su obra más perfecta, Amalia se entrega irrevocablemente al suicidio. En ella constata que no tiene sentido seguir viviendo cuando ya solo queda envejecer. Sabe que nunca podrá escribir nada mejor y ha decidido ser consecuente y suicidarse. Antes de que esto ocurra se encuentra con Mateo, un joven idealista que ha caído perdidamente enamorado de ella. Juntos compartirán un viaje en tren."



Esto está escribiendo Gonzalo, el verdadero protagonista de esta doble ficción. Un joven soberbio y apasionado que se ha perdido a sí mismo intentando terminar su obra. Obsesionado con la muerte, la juventud y el amor, se enfrentará a una madre que no lo entiende, a un amigo al que quiere tanto como desprecia, a una hermana que supera su propio talento, a un mundo al que no pertenece, y, sobre todo, a sí mismo. Un tránsito dantesco, desde una perspectiva contemporánea llena de humor, por los infiernos que atormentan a las nuevas generaciones.


La obra puede verse en la sala principal del Teatro Pavón del 2 de julio al 10 de agosto, de miércoles a domingo a las 19:30 h. 


Fotografías © Conchita Meléndez


miércoles, 16 de abril de 2025

EL TEATRO PAVÓN CELEBRA SU CENTENARIO

 


Con motivo de los cien años transcurridos desde que abriera sus puertas  el Teatro Pavón en abril de 1925, se ha celebrado una gran fiesta conducida por el actor y cantante Ángel Ruiz. A la gala del Pavón, que gestiona el Grupo Luchana, acudieron artistas, autores, programadores, gestores, compañías de teatro, periodistas y numerosas personalidades del sector de las artes escénicas y de la cultura.





Como maestro de ceremonias, Ángel Ruz recordó, entre otras inolvidables figuras del espectáculo del pasado siglo XX, a la “soberbia Celia Gámez, la vedette más prolífica del género" y a Miguel de Molina una de las figuras más destacadas de la copla junto a Concha Piquer. Arrancó sobre el escenario con una melodía que ha sonado repetidamente sobre las tablas del teatro, Los nardos, a la mitad de la cual le imprimió un fantástico ritmo de jazz. 




A lo largo de la gala, Ruiz dio la palabra a personalidades vinculadas al Pavón en su última etapa, como José Maya, que junto a Amaya Curieses compró el teatro, le devolvió su imagen original y lo rescató para la escena a partir de 2001. También se sumó a la fiesta Eduardo Vasco, director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico durante el tiempo en que el Pavón la acogió mientras se realizaban las obras de su sede en la calle del Príncipe. Y en otro aparte, Ruiz le preguntó al periodista y cronista de la Villa Antonio Castro, por el libro sobre la historia del teatro Pavón que saldrá en otoño. Un volumen que incluirá fotografías, documentos históricos y el relato de la fascinante historia del edificio, sus espectáculos y sus protagonistas desde 1925 hasta hoy.




Castro, que fue también el narrador del documental que se proyectó durante la gala,  hizo un elogio del personal imprescindible para que un teatro como este proyecte otras vidas, ilusiones, alegrías y entusiasmos: los actores y actrices, autores, directores, productores, cantantes, bailarines, músicos, figurinistas, escenógrafos, iluminadores, tramoyistas, maquilladores... Sin ellos, dijo, “ningún teatro tendría sentido. Somos los artistas los que dotamos de vida a este escenario. Somos los verdaderos vigías del tiempo”.





Esther Bravo, en representación de la dirección del Pavón, declaró emocionada que el centenario “no solo celebra el pasado de este teatro, sino que mira con ilusión hacia el futuro”. Bravo aprovechó para presentar algunas de las novedades que se darán próximamente en la sala. Más tarde ella y Ángel Ruiz soplaron las velas de una tarta acompañados por el público asistente puesto en pie que cantaba el cumpleaños feliz. 



Pero no acabó ahí la fiesta, eso solo fue el principio ya que después todos los que estábamos allí pudimos disfrutar de un espléndido cóctel en el que no faltó la música y es que 100 años es una buena cifra para celebrar que a pesar de las vicisitudes sufridas a lo largo de su vida el teatro sigue en pie y funcionando. 

Fotografías © Conchita Meléndez



sábado, 8 de febrero de 2025

NUNCA HE ESTADO EN DUBLÍN, UNA DIVERTIDA COMEDIA DE MARCOS GOIKOLEA

 


Nunca he estado en Dublín es una comedia un tanto ácida  sobre la aceptación de las vivencias y creencias ajenas. Porque cada uno construye su propia realidad, ¿pero hasta qué punto somos capaces de convivir con la de los demás?


La familia Amesti se reúne para celebrar la noche de Navidad, pero este año es especial. Elena, la hija menor, vuelve de Londres tras tres años sin contacto y por fin estarán los cuatro juntos otra vez. Pero no viene sola, viene con Cindy, su novia irlandesa que todos están deseando conocer.


Lo que nadie se imagina es que Cindy sea un personaje invisible, una fantasía de Elena que pondrá patas arriba el frágil equilibrio de esta familia, disputándose entre aceptar o rechazar a esta extraña invitada. A lo largo de esta delirante noche cada uno sacará a relucir sus propias fantasías, sus mentiras y miserias. Y a pesar de las dificultades para aceptarse entre ellos, veremos que, en realidad, todos buscan los mismo; una ilusión que les ayude a vivir.


Dirigida por Mireia Gabilondo e interpretada por Eva Hache, Carolina Rubio, Iñigo Aramburu e Iñigo Azpiarte, esta divertida comedia llena de sorpresas, en las que cada uno arrastra sus propios traumas hace sentirse al público como uno más de la familia, porque no podemos dejar de preguntarnos como reaccionaríamos ante una situación como ésta a la que se enfrentan los Amesti. 

Aunque todo el reparto está muy bien, merece una especial atención la actuación de Carolina Rubio, porque no debe de ser nada fácil interactuar con el vacío. Hablar con alguien que no existe, escucharle, tocarle e incluso besar o pelearse con ese personaje que sin estar está la mayor parte del tiempo en escena, es un gran reto y Carolina lo hace con gran maestría. Igualmente el tratamiento escénico de este singular personaje supone una  serie de dificultades  añadidas tanto para la dirección como para el resto de intérpretes.


Y aunque se trate de una comedia y en todo momento no deje de haber una vis cómica, la historia no deja de tener su punto dramático y su moralina, porqué ¿hasta dónde estamos dispuestos a creer en algo si eso beneficia nuestros intereses? O ¿por qué intentamos que los demás afronten sus fallos cuando nosotros no somos capaces de hacerlo?

Nunca he estado en Dublín estará en el Teatro Pavón del 5 de febrero hasta el 27 de abril. 


Fotografías © Conchita Meléndez