sábado, 7 de junio de 2025
LA AVENTURA DE LA PALABRA
viernes, 6 de junio de 2025
CORIOLANO EN VERSION DE ANTONIO SIMÓN
Coriolano, una de las últimas tragedias de Shakespeare y que forma parte de la trilogía romana junto a Antonio y Cleopatra, estará representándose en los teatros del Canal, en su Sala Roja, únicamente hasta el domingo día 8, en total serán 5 las representaciones que podrán verse en Madrid de esta versión de Antonio Simón, creada para el Festival de Mérida.
En la antigua República de Roma, a raíz de una hambruna, el pueblo, o plebeyos, se rebela contra los patricios, la clase dirigente. En respuesta a sus protestas y tras un encuentro del pueblo con el aristócrata Menenio, los patricios conceden al pueblo dos representantes (tribunos) en los asuntos públicos, una decisión que provoca la ira del orgulloso militar patricio Cayo Marcio que no siente sino desprecio por las clases bajas. En ese momento, estalla la guerra con una vecina tribu italiana, los volscos, guiados por el gran rival de Cayo Marcio, Tulio Aufidio. Los volscos son derrotados y Roma toma la ciudad italiana de Corioles gracias al heroísmo de Marcio. En reconocimiento a sus grandes hazañas, a instancias de las recomendaciones de su madre Volumnia, a Cayo Marcio se le concede el nombre de Coriolano.
A su regreso a Roma, Coriolano recibe la bienvenida de un héroe, y el Senado se dispone a nombrarle cónsul. Con el fin de obtener este cargo, según marcan las costumbres, Coriolano ha de salir a pedir los votos de los plebeyos, una tarea a la que se compromete a regañadientes. Al principio, la gente común se muestra dispuesta a darle sus votos, pero luego revierte su decisión ante la insistencia de los tribunos, Bruto y Sicinio quienes consideran a Coriolano un enemigo del pueblo. Coriolano es incapaz de controlar su orgullo herido y en un arrebato de furia cuestiona la soberanía misma del pueblo. Bruto y Sicinio lo declaran traidor al Estado romano y Coriolano es condenado al exilio.
Deseoso de vengarse, Coriolano pide asilo en la patria de sus enemigos, los volscos, y hace las paces con su líder, Aufidio. Entre ambos planean una nueva campaña contra Roma. Su ejército procede a marchar sobre Roma, lanzando ataques contra las poblaciones vecinas y sumiendo a la ciudad en el pánico. Muy pronto Aufidio y Coriolano están acampados fuera de las murallas de la ciudad. Su viejo amigo Menenio le pide misericordia pero Coriolano se niega a escucharlo. Sin embargo, cuando Volumnia le ruega hacer la paz, Coriolano, tras el conmovedor discurso de su madre, se arrepiente de sus actos y sella su destino.
Aunque se considera una de las obras menos conocidas de Shakespeare, en España se ha representado en varias ocasiones por distintas compañías, en esta ocasión Roberto Enríquez, en el papel de Coriolano, encabeza un elenco de nueve intérpretes: Carmen Conesa, como Volumnia; Manuel Morón dando vida a Menenio; Álex Barahona en la piel de Cominio; Santiago Molero como Bruto; Juan Díaz de Sicinio; María Ordóñez encarnando a Virgilia; Beatriz Melgares doblando papel como lugarteniente y ciudadano y por último Javier Lara como Aufidio.
Con una escenografía de Paco Azorín, agotadora para los actores pero muy adecuada para un recinto como el del Teatro Romano de Mérida y que encaja bien sobre el escenario de la Sala Roja de los Teatros del Canal, los actores interpelan al público que pasa a ser parte de la representación como miembros del pueblo. El diseño de vestuario es de Ana Llena y el diseño de iluminación de Rodrigo Ortega. El espectáculo es una coproducción del Festival de Mérida y Vania.
Fotografías ©Jero Morales
viernes, 30 de mayo de 2025
LOS YUGOSLAVOS UNA OBRA DE JUAN MAYORGA EN LA QUE LOS SILENCIOS PESAN TANTO COMO LAS PALABRAS
Los nacidos después de 1992 tal vez ni siquiera sepan que hubo una vez un país llamado Yugoslavia, que en realidad tuvo una corta duración como tal. No llegó ni a un siglo desde su creación recién acabada la primera guerra mundial. Y entre medias ya tuvo sus altibajos. Pero no es de Yugoslavia de lo que nos habla la recién estrenada obra de Juan Mayorga en su feudo, el Teatro de la Abadía. Aunque si utilizamos el país como metáfora podríamos encontrar ciertas similitudes, ya que se trata de una obra de encuentros y desencuentros, de tristezas y de soledades.
La ficción sucede entre cuatro espacios que conviven en el escenario más allá de la escenografía: un bar, una casa, una ciudad y un mapa. Lugares y no lugares que los personajes habitan e imaginan y que ya comienzan a tomar forma. "Para la construcción de esos espacios son fundamentales las decisiones que estamos tomando sobre la escenografía -que firma Elisa Sanz-, el sonido -de Jaume Manresa- y la luz -de Juan Gómez-Cornejo-", señala el director acerca de su colaboración con grandes profesionales para esta producción del Teatro de La Abadía, para la que vuelve a contar con dos creadores arraigados a la institución en su treinta aniversario como son Elisa Sanz y Juan Gómez Cornejo.
Se trata del tercer montaje del dramaturgo y director Juan Mayorga para el Teatro de La Abadía desde que es director artístico. Sus anteriores trabajos en esta casa han sido María Luisa (2023), cuyo estreno en La Abadía vino sucedido por una gira europea y La colección (2024), que convocó sobre el escenario a dos grandes intérpretes como son José Sacristán y Ana Marzoa. En estos 30 años de historia también se recuerdan textos como Hamelin, con Blanca Portillo, Alberto Sanjuan, entre otros, y dirección de Andrés Lima, La tortuga de Darwin con Carmen Machi y puesta en escena de Ernesto Caballero e Intensamente azules, su quinto montaje como director protagonizado por César Sarachu.
El tema de la obra comienza a desarrollarse en un bar, el típico bar de barrio donde los camareros son algo más que camareros, donde hay una camaradería entre ellos y los clientes, en donde siempre hay historias que contar y que escuchar. Un bar como El Tranvía, que fue propiedad del abuelo de Mayorga y en el que el pasó muchos ratos siendo niño.
Martín (Javier Gutiérrez) , un camarero, observa cómo un cliente, Gerardo (Luis Bermejo), ayuda a otro hombre a levantarse tras perder su empleo, lo que provoca en Martín una reflexión sobre su propia vida y la tristeza de su esposa. Martín completamente enamorado de Ángela (Natalia Hernández) se siente impotente para ayudar a su mujer, quien no acepta ayuda profesional y pide ayuda a Gerardo, le pide que siga a su esposa, que hable con ella, que lleva callada mucho tiempo, sumida en una terrible melancolía que la lleva a deambular por la ciudad con un mapa en la mano en busca de un lugar donde se reúnen “los yugoslavos”. Solo ese cliente podrá saber qué le pasa a su mujer. Sin embargo en la búsqueda de la verdad se verá también implicada Cris (Alba Planas), hija de Gerardo.
Los personajes protagonistas son dos hombres que intercambian palabras y dos mujeres que intercambian mapas. Pero también es una obra de objetos perdidos, de personajes que nos recuerdan a otros del corpus de Mayorga, de un padre y su hija, del rugir de una ciudad, de un bar sin cocinero. Una función en la que ningún personaje pisó Yugoslavia. El título alude a un lugar donde se "juega de verdad y las mujeres bailan", un espacio donde quizás se reúnan personas que tendrían en común haber nacido en un país que ya no existe. ¿De dónde son las personas de los países que ya no existen? ¿A dónde vamos cuándo la vida que vivimos se desintegra y ni siquiera sabemos qué es lo que estamos buscando?
Los yugoslavos estará en el Teatro de la Abadía de Madrid del 22 de mayo al 6 de julio y la mayoría de las entradas ya están vendidas.
jueves, 29 de mayo de 2025
NACHO DUATO LLEGA AL TEATRO ALBENIZ CON SU NUEVA COMPAÑÍA
El reconocido coreógrafo y director Nacho Duato ha presentado en Madrid a su joven compañía, la Compañía Nacho Duato (CDND), que actuara en el Teatro Albéniz del 12 al 15 de junio tras cosechar éxitos y agotar entradas en toda España.
Esta agrupación está integrada por jóvenes bailarines de todo el mundo que han superado un riguroso proceso de formación en la propia Nacho Duato Academy. Desde su estreno el pasado 5 de junio de 2024 en Alicante, la CDND ha ofrecido más de 30 funciones en 16 ciudades españolas, colgando el cartel de “entradas agotadas” y poniendo al público en pie en cada representación.
En esta esperada cita madrileña, Nacho Duato regresa a la capital tras más de 15 años de ausencia con un programa que incluye algunas de sus obras más emblemáticas: Gnawa, con música del Magret, Liberté (un paso a dos, extracto de Rassemblement) y Duende, además de Cantus, su última creación coreográfica con música de Karl Jenkins que viene a ser una mirada de atención a los niños de la guerra, especialmente a los niños de Gaza. Está visto a mucha distancia con mucha poesía y espera que invite al público a reflexionar.
El creciente éxito de la CDND se refleja en una próxima temporada repleta de nuevos espectáculos tanto en España como a nivel internacional. El repertorio se ampliará con obras clásicas del coreógrafo y nuevas creaciones. La compañía se consolida como una plataforma artística para impulsar a jóvenes bailarines, ofreciendo oportunidades laborales en una España donde escasean las compañías de danza y muchas luchan por sobrevivir. Todo ello bajo la dirección de un coreógrafo en activo, cuyas obras continúan evolucionando sin perder su esencia ni su valor artístico original.
Las piezas de Nacho Duato han cautivado a públicos de todo el mundo y hoy se consideran parte fundamental del patrimonio cultural de la danza en España, a pesar de las pocas o ninguna ayuda que reciben por parte de la administración, según ha comentado el coreógrafo.
Aunque en un principio Nacho Duato rechazó dirigir la compañía, ahora se siente totalmente feliz de trabajar con gente tan joven, que absorbe los conocimientos como esponjas y son sumamente agradecidos y respetuosos a la hora de aprender. En la compañía hay gente de Japón, de Corea, Australia, América, Francia, Italia y cuatro españoles. No reciben ningún tipo de subvención pública, lo que les permite trabajar con mayor libertad pero expuestos a los resultados de taquilla. Tampoco ha sido posible recuperar los fondos ni los telones de sus coreografías, por lo que han tenido que improvisar para estas nuevas puestas en escena. A pesar de todos estos inconvenientes y pese a ellos lo que impera en la compañía es mucha ilusión y estamos seguros de que eso el público sabrá verlo y agradecerlo.
domingo, 25 de mayo de 2025
NAVE 10 ESTRENA MIHURA, EL ÚLTIMO COMEDIÓGRAFO, UN HOMENAJE AL AUTOR Y A LOS CÓMICOS DE LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX
lunes, 19 de mayo de 2025
CASA DE MUÑECAS, OTRA VUELTA DE TUERCA
Mi primer acercamiento a la obra de Ibsen fue en 1964, cuando apenas contaba 9 años de edad o ni siquiera eso. Fue la versión que Juan Guerrero Zamora, realizó para Televisión Española cuando aún se hacía teatro en directo. El espacio se llamaba Primera Fila y la obra fue protagonizada por Elena María Tejeiro y Paco Morán. Mi madre formaba parte del reparto y yo solía acompañarla a los ensayos en unas salas habilitadas para tal fin en un restaurante llamado Casa Pepe, muy próximo a la antigua sede de los estudios de Televisión en el Paseo de la Habana. Debió de ser una de las últimas obras de teatro que se hicieron allí ya que unos días después se inauguraban los nuevos estudios de Prado del Rey.
Desde entonces han sido muchas las versiones que he visto de Casa de Muñecas, incluída la película A Doll's House (1972) dirigida por Joseph Losey, y un par de ellas representadas en el teatro Fernán Gómez en el 2011, con dirección de Amelia Ochandiano, y en el 2017 con un atrevido montaje de José Gómez-Friha. Ahora este mismo teatro vuelve a subir a sus escenarios el personaje de Nora, interpretado en esta ocasión por María León, en una versión de Eduardo Galán que la lleva a nuestros días y bajo la dirección de Lautaro Perotti.
Según Perotti, una de las novedades de la nueva versión de la obra de Ibsen es el hecho de que en esta ocasión Nora decide no echar culpas sino revisar sus decisiones tomadas tanto en su matrimonio como en su vida y atreverse a enfrentarse a ella misma, a mirarse al espejo y decidir cambiar el rumbo de su vida. La obra 150 años después nos sigue interpelando, nos sigue haciendo preguntarnos que hicimos con nuestra vida, que decisiones tomamos, dónde nos equivocamos y si seremos capaces de rectificar.
Evidentemente muchas cosas han cambiado en la sociedad desde que Henrik Ibsen escribió Casa de muñecas, porque en el fondo la obra no trata solo de una crisis matrimonial sino de unas normas sociales impuestas a las que todos hemos tenido que someternos en algún momento de nuestras vidas. Sin embargo como espectadores seguimos sintiendo que aún a día de hoy siguen dándose situaciones en las que muchas mujeres siguen identificándose con Nora y más de una necesitaría dar un portazo.
A María León la acompañan en el reparto Santi Martin como Osvaldo Helmer, marido de Nora, Alejandro Bruni como el Doctor Rank, amigo del matrimonio y secretamente enamorado de Nora, Pepa Gracia, en el papel de Cristina Linde, amiga de Nora y que es quien propicia los acontecimientos que llevarán al desenlace y Patxi Freytez, en el papel de Óscar el procurador, en la obra original Krogstad.
El diseño de escenografía y vestuario es de Lua Quiroga, quien reduce el escenario al mínimo jugando con una especie de cajas que según van girando y se van desplazando pasarán de ser un salón a un dormitorio o a un cuarto de baño, representando de ese modo las distintas estancias en las que se desarrolla la trama. El diseño de iluminación es de Luis García (Secuencia 3) y la música original y espacio sonoro de Manu Solís.
Casa de Muñecas, que en cierto modo simboliza el nacimiento de la independencia de la mujer frente al dominio del hombre en las relaciones familiares y de pareja podrá verse en la Sala Principal del Teatro Fernán Gómez hasta el 22 de junio en horario de martes a sábado: 20 h. – Domingo: 19 h.
Fotografías ©Conchita Meléndez


















































