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lunes, 21 de octubre de 2024

VUELVE LOS CHICOS DEL CORO

 

Basado en el largometraje francés, aclamado tanto por la crítica como por el público internacional  llega a España, de la mano de AMR PRODUCE,  la segunda temporada de “Los chicos del coro. El Musical” en el Teatro La Latina después de haber hecho gira por algunos de los teatros más importantes de la península y previamente, de haber sido estrenado en París y haber realizado una gira en China y en Canadá.


El proyecto está basado en un equipo creativo netamente español de primer nivel. Encabezado por Juan Lluis Iborra en la dirección y con la fantástica traducción y versión de Pedro Villora con un elenco de lujo encabezado por Manu Rodríguez, Rafa Castejón, Chus Herranz, Eva Diago, Iván Clemente y Xisco González junto a una coral de casi 20 niños de entre 7 y 17 años. Después de haber realizado una gira de la categoría del Teatro Arriaga de Bilbao y Calderón de Valladolid, “Los Chicos del Coro, El Musical” realizó una gran temporada en Barcelona en el Teatro Tívoli, que fue completada con las 28 actuaciones en el Teatro Olimpia de Valencia.


La historia de este musical, donde confluyen sensibilidad y ternura, se contextualiza en la Francia de 1949, tras la Segunda Guerra Mundial en un internado de reeducación de menores que acoge tanto a huérfanos como a chicos problemáticos. La pobreza y los conflictos sociales se convirtieron en protagonistas de unos años en los que muchos menores quedaron huérfanos, y fueron internados en diversas instituciones. La historia de “Los chicos del coro” se desarrolla en uno de esos lugares, el internado ‘Fondo del Estanque’ dirigido por el estricto Rachin quien lo conduce con mano dura en la que imperan los castigos y no hay lugar para el ocio. Hasta allí llega Clément Mathieu , un profesor de música en paro, que recibe una oferta de trabajo como vigilante. Frente a los métodos del director,  Mathieu Pone en marcha una coral para, a través de la música, sacar lo mejor de cada chico. Al cabo de un tiempo los alumnos llegarán a formar un exitoso coro. La fuerza creativa de la música, llega al corazón de todos y abre las puertas al compañerismo, la solidaridad y el amor.

Como protagonista, poniéndose en la piel del icónico profesor Mathieu, contamos con Manu Rodríguez. En escena le acompaña Chus Herranz, una de las grandes intérpretes de musicales de la escena española, poniéndose en la piel Violette Morange. Además, Rafa Castejón interpreta a Rachín, el férreo director del internado del Fondo del Estanque. El resto del reparto lo completan: Eva Diago, quien interpreta a la profesora de matemáticas, Langlois; Iván Clemente, en la piel de Pascal Mondain y Xisco González, como el bondadoso tío Maxence.

Una de las novedades que presenta el musical frente a la película del mismo nombre es la inclusión de alumnas en el internado, lo cual se justifica porque su colegio está en obras y tanto la maestra como cuatro de sus alumnas tienen  que pasar una temporada en el ‘Fondo del Estanque’. Lo cierto es que la profesora, a la que da vida de forma genial Eva Diago, nos brinda algunos de los momentos más divertidos de la función.

Uno de los puntos fuertes del montaje es, sin duda, su maravilloso casting. Desde el primero al último, todos los componentes del reparto están impecables comenzando por los mayores pasando por los adolescentes y terminando por los más pequeños que, además de cantar de forma extraordinaria, están magníficos a nivel de interpretación.

La obra tiene una duración de 135 minutos y estará en el Teatro de La Latina desde el 23 de octubre de 2024 al 12 de enero de 2025.

Fotografías: © Conchita Meléndez




jueves, 17 de octubre de 2024

LUCES DE BOHEMIA, MUCHES LUCES Y ALGUNA SOMBRA

 


‘Luces de Bohemia’ llegó a los escenarios por primera vez en en 1963, es decir, veintisiete años después de la muerte de su autor y cuarenta después de su edición definitiva. Y tuvo que hacerlo fuera de España, en el Palais de Chaillot, el Théâtre National Populaire de Jean Vilar, puesto que Valle Inclán había sido silenciado tras la Guerra Civil y no fue hasta el año 1950 cuando Fernán-Gómez lleva al teatro de cámara El yermo de las almas que comienza un lento redescubrimiento del autor en salas de arte y ensayo, grupos universitarios. 

Aunque han sido varias las versiones que se han podido ver en los últimos años de la que se considera una de las obras más importantes del autor, quizás la más mítica, probablemente por ser la primera que se dio en territorio nacional,  fue la dirigida por José Tamayo, que, tras un estreno en Valencia y una gira por varias ciudades españolas, recaló en el Teatro Bellas Artes de Madrid, un 1 de octubre de 1971. Sí en el estreno inicial el papel de Max Estrella fue desempeñado por un brillante José María Rodero,  el desembarco en Madrid llegó de la mano de Carlos Lemos que realizó una adaptación del personaje tan impresionante que le valió el apelativo de ser la mejor de su carrera. Su compañero de fatigas y perro fiel, Don Latino de Híspalis estaba interpretado por Agustín González y entre el elenco figuraban Mary González, Pedro del Río, Julio Monje, Vicente Fuentes, Antonio Soto, María Jesús Sirvent, Margarita Calahorra, Felipe Ruiz de Lara, Narciso Ojeda, José Antonio Correa, Anastasio de la Fuente, Jesús Lanuza, David Matamoros, Julio Ferrio, Santiago Beltrán, Manuel Gallardo, María Álvarez, Merche Duval, Antonio Pérez Bavood, Luis Lasala y Basilio Saulinake.

Ahora el director del Teatro Español, Eduardo Vasco, se atreve con una nueva versión de esta obra trascendental que considera quizás la pieza dramática más bella, más importante de la literatura dramática española del Siglo XX. Uno de los motivos que le ha impulsado a poner en escena la pieza justo en este momento es el de celebrar en este 2024 el centenario de su edición definitiva, ya que si bien parte de la obra había aparecido por entregas en el semanario España durante cuatro meses de 1920, su edición completa en libro, con variaciones decisivas, tal y como la conocemos hoy se publicó en 1924.


La obra narra las últimas horas de la vida de Max Estrella, un «hiperbólico andaluz, poeta de odas y madrigales» ya anciano, miserable y ciego que gozó en algún momento de cierto reconocimiento por un Madrid "absurdo, brillante y hambriento", convulsionado por una revuelta social, provocada por la precariedad de las clases obreras, que es reprimida salvajemente tanto por las fuerzas policiales como por una organización civil de mamporreros, de carácter patronal, llamada la Acción ciudadana. En su peregrinaje por un Madrid oscuro, turbio, marginal y sórdido, le acompaña don Latino de Híspalis y le dan la réplica algunos otros personajes de la bohemia madrileña de la época. En sus diálogos se vierten de forma magistral críticas a la cultura oficialista y a la situación social y política de una España condenada a no reconocer a sus próceres. Tras múltiples vicisitudes, la obra acaba con la muerte de Max Estrella y se prolonga con su velatorio. El drama se cierra con un borracho que grita: "¡Cráneo previlegiado!", expresión que se repite a lo largo de la historia y que resume el enfoque esperpéntico de la misma.

A partir de la figura de Max Estrella trasciende la anécdota del fracaso y la muerte de un escritor venido a menos. La obra se convierte en una parábola trágica y grotesca de la imposibilidad de vivir en un país deforme, injusto y opresivo, como es la España del 1920, degradada, desconsiderada con el pueblo plano y llena de corrupción. Según palabras de Max Estrella "El sentido trágico de la vida española solo puede darse con una estética sistemáticamente deformada. Así pues deformemos la expresión en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de España"

La puesta en escena realizada por Vasco, cuenta con un reparto encabezado por Ginés García Millán en el papel de Max Estrella y Antonio Molero como Don Latino de Híspalis. Junto a los dos protagonistas, completan el reparto Alejandro Sigüenza, Andrea M. Santos, Ángel Solo, César Camino, David Luque, Ernesto Arias, Irene Arcos, Iván López-Ortega, Jesús Barranco, José Luis Alcobendas, José Luis Martínez, José Ramón Arredondo, Juan Carlos Talavera, Juan de Vera, Lara Grube, Luis Espacio, María Isasi, Mariano Llorente, Mario Portillo, Pablo Gómez Pando, Puchi Lagarde, Silvia de Pé y Toni Misó.

La escenografía y el atrezzo, muy acertados en cada escena ha sido realizada por Carolina González y se complementa a la perfección con la iluminación de Miguel Ángel Camacho. El vestuario ha sido diseñado por Lorenzo Caprile. Y la música y los ambientes sonoros son del propio Eduardo Vasco. 

Como curiosidad cabe resaltar el hecho de que en estos momentos haya una exposición sobre el esperpento en el Museo Reina Sofía y otra sobre  Lorenzo Caprile en la Sala Canal de Isabel II. 

El montaje de Eduardo Vasco goza de momentos de gran belleza plástica y todos los miembros del reparto están a la altura de tan esperpéntica representación. Antonio Molero es un magnífico Don Latino y Ginés García Millán cumple con su personaje a la manera en que lo haría el insigne poeta Max Estrella. 

La obra estará en escena desde el 17 de octubre hasta el 15 de diciembre y ya tiene vendidas la mayoría de las entradas. 

Fotografías de escena: © Javier Naval



lunes, 14 de octubre de 2024

EL DILEMA DEL CORCHO: UN PULSO ÉTICO EN EL TEATRO DE LA ABADÍA

 


Mireia Gabilondo, Ramón Barea, Patxo Tellería y Juan Mayorga © Conchita Meléndez

Madrid se prepara para recibir una nueva propuesta teatral que promete mantener al público en vilo. Del 24 de octubre al 10 de noviembre, el Teatro de La Abadía presentará El dilema del corcho, una obra escrita por Patxo Tellería y dirigida por Mireia Gabilondo. La obra que se estrenará ahora en castellano en  el Teatro Arriaga de Bilbao el 18 de octubre (ya lo hizo en euskera en el 2023),  está interpretada por el propio Patxo Tellería y Ramón Barea.

El dilema del corcho, aunque trata temas profundos y con clara vigencia política, se define como una comedia debido a su estructura ágil y dinámica. Mireia Gabilondo, directora de la pieza, destaca que, pese a tratarse de un conflicto político y moral con un peso considerable, la trama se desarrolla a través de giros sorprendentes y momentos de humor que se convierten en un enredo lleno de sorpresas. La interacción entre los personajes y las situaciones inesperadas transforman lo que podría haber sido un drama en una comedia llena de intriga en la que un profesor y un antiguo alumno mantienen un mano a mano en el cual saldrán a relucir episodios vividos en el pasado. 

La obra narra cómo el Profesor (Ramón Barea), un prestigioso y agitador catedrático de Ética y Filosofía Política jubilado, se plantea renunciar a un tratamiento que podría acabar con su cáncer terminal. Su vida depende de un equipamiento de radioterapia avanzado que un conocido magnate le ha ofrecido para lavar su imagen. Ahora el Profesor debe decidir si ser fiel a sus principios e inmolarse o bajarse los pantalones y "besarle el culo" al filántropo. Cuando ha tomado una decisión y la va a hacer pública, recibe la visita de un misterioso personaje, un antiguo Alumno (Patxo Telleria) con el que tiene cuentas pendientes.


Así pues, se trata de una obra política, en el sentido más humano del concepto, porque coloca a los personajes al borde del precipicio. La pregunta crucial sería: ¿Es lo mismo teorizar sobre lo que debería ser, o llegado el momento en que la cuestión nos atañe a nosotros mismos seremos capaces de seguir asumiendo unos principios que pueden costarnos la vida?

El dilema del corcho reúne a tres experimentados artistas, por un lado Mireia Gabilondo es una de las exponentes de las artes escénicas del País Vasco, con una consagrada experiencia tanto como directora como intérprete en teatro, cine y televisión. Patxo Tellería lleva en el oficio desde 1985 y en el 2000 creo la compañía Tartean Teatro, junto a Mikel Martínez y Jokin Oregi, donde desempeña su función como autor, actor y director de teatro. Por su parte Ramón Barea es un actor, dramaturgo, director de teatro y realizador cinematográfico español con un curriculum que no cabría en estas páginas. Ha participado en cerca de 200 películas y cerca de medio centenar de multipremiados cortometrajes, así como en alrededor de 100 espectáculos teatrales, tanto como actor como director. Así que conviene ir sacando las entradas, si es que no se  han agotado todavía. 

Fotografías de escena : © Pío Ortiz de Pineda


domingo, 6 de octubre de 2024

EL TEATRO DE LA ZARZUELA INAUGURA LA TEMPORADA CON MARINA UNA GRAN PRODUCIÓN DIRIGIDA POR BÁRBARA LLUCH

 


Marina fue concebida inicialmente como una zarzuela en dos actos con partitura de Emilio Arrieta y con libreto de Francisco Camprodon, y así fue estrenada el 21 de septiembre de 1855 en el Teatro Circo de Madrid ante un público que reaccionó con una absoluta indiferencia y una frialdad que de ninguna manera anticipaban el grandísimo éxito posterior de la obra. 


La transformación en ópera fue propiciada dieciséis años después por el tenor Enrico Tamberlick que quería cantar la obra en el Teatro Real. Arrieta la transformó en ópera en tres actos, siguiendo muy estrechamente el modelo donizettiano. Dado que Camprodón ya había muerto, Arrieta confió la adaptación del libreto a Ramos Carrión. Se le añadieron tres dúos y un rondó final. Se estrenó en el Teatro Real de Madrid el 16 de marzo de 1871 y en esta ocasión la ópera obtuvo un éxito indiscutible, se tuvieron que repetir diversos fragmentos y Arrieta recibió una de las mayores ovaciones de su carrera.



La versión que presenta ahora el Teatro de la Zarzuela restituye la ópera en su integridad, tal y como se estrenó en 1871. Bajo la dirección musical de José Miguel Pérez-Sierra, la dirección de escena de Bárbara Lluch, el montaje cuenta con una bella escenografía de Daniel Bianco, vestuario de Clara Peluffo Valentini, iluminación de Albert Faura y diseño de videoproyeccciones de Pedro Chamizo.



El reparto que subirá a escena junto al Coro Titular del Teatro de la Zarzuela dirigido por Antonio Fauró, está integrado por grandes figuras internacionales como son las sopranos Sabina Puértolas y Marina Monzó (las dos “Marinas”, enamoradas en secreto del joven marino Jorge), los tenores Ismael Jordi y Celso Albelo (en el papel del capitán de buque Jorge. Enamorado a su vez y también de forma furtiva de Marina, ambos jóvenes ven peligrar su futuro por medias palabras y malos entendidos), los barítonos Juan Jesús Rodríguez y Pietro Spagnoli (que encarnan el rol del contramaestre Roque, un personaje desengañado que recurre al alcohol como refugio, y que al cabo es quien intuye los problemas y trata de poner orden en el enredo) o los bajos Rubén Amoretti y Javier Castañeda (que hacen las veces de Pascual, el tercero en discordia en esta historia de amores secretos a la orilla del mar). También participa en la producción la Rondalla Lírica de Madrid «Manuel Gil» dirigida por Antonio Ortega.



Aunque son muchas la versiones que se han sucedido en el tiempo de esta pieza lírica Bárbara Lluch dirige el punto de mira de su ‘Marina’ a un lugar muy concreto. Según avanza la obra, vemos como los personajes «se mueven entre el miedo al rechazo, al abandono, la inseguridad, los celos, los complejos o la incertidumbre»; esas emociones que «complican nuestras relaciones amorosas continuamente y que tanto daño nos hacen». Para Lluch, la obra contiene también «las músicas más bellas del mundo». Emociones y melodías se dan por tanto la mano en esta sobrecogedora historia de amores y mar.



La producción que presenta estos días la Zarzuela en 10 funciones del 9 al 20 de octubre, comienza una mañana a la orilla del mar. Mientras los pescadores cantan, Marina, huérfana de un marinero que había sido acogida en casa del capitán Jorge y de su madre, espera el regreso de Jorge, de quien, aunque se han criado como hermanos, está secretamente enamorada. Alberto, otro marino, viene a despedirse de Marina, porque vuelve al mar. Marina le pide una carta que su padre dejó al morir y Alberto promete entregársela. Pascual, tosco propietario del astillero, está enamorado de la joven y le declara su amor. La falta de sinceridad de unos y otros por el temor al rechazo propicia una serie de malentendidos que hace sufrir a los enamorados.  Será Roque, otro marino quien se da cuenta de los sentimientos de ambos y quien actúe de paño de lágrimas. Al final los celos infundados llevarán a Pascual a romper el compromiso con Marina y Jorge y ella terminan por declararse su mutuo amor. 



La producción que se ha llevado a cabo es magnífica en todos los aspectos, tanto en la escenografía y la iluminación que se complementa de un modo bellísimo,  como en las maravillosas voces de los intérpretes. Sabina Puértolas nos deleitó con su interpretación de Marina y el dúo con Juan Jesús Rodríguez fue fuertemente aplaudido por el público presente ayer en el ensayo general. También hubo aplausos en medio de la representación para algunas de las intervenciones de Ismael Jordi y al final de la función se escucharon bravos y hubo una ovación de más de cinco minutos. Sin duda el Teatro de la Zarzuela no ha podido empezar la temporada de un modo mejor.


Fotografías: © Conchita Meléndez





martes, 1 de octubre de 2024

LA CALÒRICA PRESENTA EN EL DRAMÁTICO 'LE CONGRÈS NE MARCHE PAS'

Tras el éxito de Las aves, regresa al Centro Dramático Nacional La Calòrica que presenta su nuevo montaje, ‘Le Congrès ne marche pas’, entre el 2 y el 20 de octubre, en el Teatro Valle-Inclán, en Madrid. Esta compañía catalana se define por abordar con humor las problemáticas más serias y donde todos los lenguajes que intervienen en el hecho teatral están tratados con la misma profundidad. Con texto de Joan Yago y dirección de Israel Solà, esta comedia en clave política, con un elenco de nueve intérpretes, recrea la frívola fiesta en que acabó convirtiéndose el Congreso de Viena. Tras la derrota de Napoleón y el fracasado final del período revolucionario, se celebró este encuentro, entre 1814 y 1815, auspiciado por las cuatro grandes potencias del Antiguo Régimen: Austria, Rusia, Inglaterra y Prusia.    


En palabras de La Calòrica, «el Congreso de Viena nos parece divertidísimo porque estaba previsto que durara una o dos semanas, y acabó durando nueve meses. Estaba previsto que se tomaran una serie de decisiones estratégicas e importantes, pero finalmente no se trabajó en absoluto. Los gobernantes destinados allí se pasaron nueve meses de fiesta, bebiendo, bailando, teniendo amoríos y comiendo».

Una situación que se agrava por el hecho, como resalta la compañía, de que «estaba previsto que asistieran los representantes de cuatro naciones, no obstante, llegaron los representantes de cientos de naciones llegados de todo el mundo. Esto llevó a la ciudad de Viena a una especie de colapso, porque los carruajes, los palacios, los desfiles colapsaban las calles y se acabó la comida en los mercados. Todo esto tiene algo de lujo cutre, de poder con una pátina de elegancia, pero por debajo no esconde más que miseria humana. De entrada, nos parecía un terreno fértil para que la comedia política de La Calòrica sembrara allí sus semillas».


Tras el trasfondo del ocaso político de las monarquías absolutas del Antiguo Régimen, La Calòrica reflexiona sobre el fin del capitalismo que, desde su punto de vista, estamos viviendo en la actualidad.


Por ello, aseguran: «Además de divertido, nos pareció una muy bonita metáfora del momento político que estamos viviendo en el presente. Este sistema neoliberal alérgico a la vida en el que vivimos ha llegado a un punto en el que se enfrenta a un evidente colapso en todos los órdenes. Aun así, seguimos cantando las glorias del capitalismo que seguimos presentando como el único sistema posible y el orden natural de las cosas. A veces sin darse cuenta, mientras se celebra a sí mismo y canta sus glorias, el capitalismo como tal también es un fracaso».  


Una de las principales novedades de este montaje es que el espectáculo se representa en los idiomas de las potencias participantes en el Congreso de Viena: francés, alemán, inglés, ruso o español, en un intento por reflejar la que es considerada como nuestra primera cumbre internacional. Nueve intérpretes son los encargados de llevar a las tablas el Congreso: Roser Batalla, Joan Esteve, Xavi Francés, Aitor Galisteo-Rocher, Esther López, Tamara Ndong, Marc Rius, Carles Roig y Júlia Truyol.

Completan el equipo artístico de Le congrès ne marche pas: Vanessa Segura (voz en off), Corentine Sauvetre (voz en off francesa), Bibiana Puigdefàbregas (espacio escénico), Rodrigo Ortega Portillo (iluminación), Albert Pascual (vestuario), Guillem Rodríguez y David Solans (espacio sonoro), Anna Madaula (caracterización), Vero Cendoya (coreografía y movimiento), Julia Calzada (traducción y asesoría fonética en francés e inglés), Gerard Adrover y Yulia Karaganova (traducción y asesoría fonética en ruso) y Laia Santanach (Asesoría de canto coral).

Le congrès ne marche pas podrá verse, a partir del 2 y hasta el 20 de octubre, en el Teatro Valle-Inclán, del Centro Dramático Nacional, en Madrid.

Fotografías: © Silvia Poch