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jueves, 25 de agosto de 2022

AVANCE TEMPORADA DE OTOÑO EN EL REINA SOFÍA

 

Frederic Ballell, La Rambla. Enllustrador de sabates [La Rambla. Limpiabotas], 1907-1908. © Arxiu Fotogràfic de Barcelona

El Museo Reina Sofía ha preparado para este otoño un programa expositivo en el que destacan el proyecto específico que la malagueña Leonor Serrano Rivas ha creado para el Reina Sofía, una muestra sobre la figura del psiquiatra y teórico catalán Francesc Tosquelles, la primera exposición monográfica en Europa de la artista guatemalteca Margarita Azurdia y una antológica del sevillano Manolo Quejido. La programación se completa con otras propuestas como una exposición sobre el carácter documental de la fotografía entre 1848 y 1917 y la muestra conjunta de las artistas Pauline Boudry y Renate Lorenz.

En cuanto al resto de actividades que tienen cabida en la programación habitual del Museo, en septiembre comienza la segunda parte y cierre de la retrospectiva que el Museo Reina Sofía y Cineteca Madrid han dedicado al cine de Gonzalo García-Pelayo (Madrid, 1947) en la que se estrenará, a nivel internacional, uno de los proyectos más ambiciosos del cine contemporáneo: El año de las 10+1 películas. Con respecto a las Artes en Vivo, los días 13 y 14 de octubre se celebra la cuarta edición del programa de danza y coreografía Estudio con el subtítulo Segunda piel. Subcutáneo; Y los días 11, 12 y 13 de noviembre, y en colaboración con el Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid, tendrá lugar un ciclo de danza que bajo el título Duelo colectivo y duelo planetario presenta el trabajo de dos coreógrafos internacionales: Eszter Salamon y Alex Baczyński-Jenkins.

EXPOSICIONES


Leonor Serrano Rivas. Magia natural

21 de septiembre de 2022 – 27 de febrero de 2023

Leonor Serrano Rivas (Málaga, 1986) estudió Arquitectura y Bellas Artes en Madrid y Londres, lugar este último donde ha residido casi una década y donde ha desarrollado gran parte de su trayectoria artística. En su trabajo, Serrano Rivas se sirve de la instalación como medio a la hora de generar espacios en los que el espectador deja de ser un mero agente pasivo para cobrar una función capital. Su obra oscila, de esta forma, entre lo performativo y lo teatral, entendiendo al público como elemento indispensable para que la experiencia artística acontezca, y precisando la pieza de este para estar completa.

Articulada en torno a tres espacios del Museo: Espacio 1, Sala de Bóvedas y Sala de Protocolo, la exposición, enmarcada dentro del Programa Fisuras, pretende crear un nuevo cosmos dentro de los muros del Museo, siguiendo los preceptos de la magia natural que, mediante instrumentos o aparatos tales como espejos, reflejos, tubos sonoros, autómatas, etc., tenía la habilidad de trucar los sentidos, llevando al espectador a experiencias estéticas de un mundo imaginario.


Francesc Tosquelles. Como una máquina de coser en un campo de trigo

28 de septiembre de 2022 – 27 de marzo de 2023

La muestra recoge la trayectoria biográfica y el contexto político, cultural y profesional de Tosquelles a través de documentos, fotografías y grabaciones en las que se expone su concepción de la práctica psiquiátrica. Además, se presentan piezas creadas por artistas y enfermos mentales del hospital de Saint-Alban procedentes de la Collection de l’Art Brut de Lausana y de otras colecciones particulares, con las que Jean Dubuffet y otros artistas desarrollaron un arte liberado de las constricciones de la razón y de la educación formal.


Pauline Boudry / Renate Lorenz

7 de octubre de 2022 – 9 de abril de 2023 (Palacio de Cristal, Parque del Retiro)
 
Pauline Boudry (Suiza, 1972) y Renate Lorenz (Alemania, 1963) han trabajado juntas en Berlín desde el año 2007, centrando su interés en la revisión de la herencia cultural, los discursos de género y especialmente la teoría queer. Su producción artística cuestiona asimismo la normatividad de las narrativas históricas, así como las convenciones asociadas al espectador, generando nuevos escenarios para reimaginarlos. Su trabajo revisita con frecuencia materiales de una época pasada para recuperar lecturas marginadas o ignoradas.

Margarita Azurdia. Margarita Rita Rica Dinamita

13 de octubre de 2022 – 17 de abril de 2023

Margarita Azurdia (Antigua, Guatemala, 1931-1998), una de las artistas centroamericanas más emblemáticas del siglo XX, se presentará por primera vez en Europa en una muestra monográfica que ahondará en su trayectoria y un extenso cuerpo de trabajo que abarcó la pintura, la escultura, el arte no objetual, las danzas sagradas, así como libros de la artista elaborados con sus dibujos, collages y poemas.


Manolo Quejido. Distancia sin medida

21 de octubre de 2022 – 16 de mayo de 2023 (Palacio de Velázquez, Parque del Retiro)

La exposición antológica de Manolo Quejido (Sevilla, 1946) Distancia sin medida repasará la carrera del artista desde sus inicios -en la experimentación geométrica y la poesía concreta, en los primeros años setenta-hasta su producción reciente. Recorrerá los muchos tránsitos de su pintura: de la figuración a las reducciones geometrizantes, de la sobriedad formal a la visita de estilos diversos; o desde el recurso a la paleta completa hasta el empleo exclusivo de una hexacromía que terminará empleando cual alfabeto.

La muestra incluirá los trabajos de gabinete que Quejido ejecutó a su paso, a principios de los setenta, por el Centro de Cálculo de la Universidad Complutense. Si entonces quedaba atento a la secuencia posible de movimientos de una configuración visual dada, pronto transgredirá esas estrechuras normativas para producir figuraciones caprichosas, que le situaron en el grupo madrileño de los esquizos. Distancia sin medida nos introduce en el poliédrico corpus que Manolo Quejido ha ido generando a lo largo de su extensa trayectoria.


Genealogías documentales. Fotografía 1848-1917

16 de noviembre de 2022 – 27 de febrero de 2023

Esta exposición presenta muestra prácticas relacionadas con la aparición y evolución de las representaciones de identidades subalternas - trabajadores, criados, proletarios, mendigos, desposeídos— desde el surgimiento de la fotografía hasta el cambio de siglo (más concretamente, entre las revoluciones de 1848 y la Revolución rusa de 1917).

Genealogías documentales. Fotografía 1848-1917 cierra un ciclo iniciado en 2011 en el Museo Reina Sofía con las exposiciones Una luz dura, sin compasión. El movimiento de la fotografía obrera, 1926-1939 y continuado en 2015 con Aún no. Sobre la reinvención del documental y la crítica de la modernidad. Ambas construyeron un relato alternativo de la configuración y evolución del discurso documental en la historia de la fotografía, a partir del estudio de casos en momentos decisivos del siglo XX. Esta última exposición contribuye a esa narrativa desde una perspectiva diferente: rastrear en la edad temprana de la fotografía las potencialidades de la función documental.

sábado, 27 de noviembre de 2021

LA COLECCIÓN. VASOS COMUNICANTES 1881 -2021 DEL MUSEO REINA SOFÍA

© MIRIAM CAHN

Abre sus puertas la nueva presentación de la Colección del Museo Reina Sofía.  A lo largo de su aún breve historia, de poco más de treinta años, ha habido varias reordenaciones parciales de la misma, algunas veces acotadas a determinadas salas o proponiendo nuevas lecturas de autores o periodos. La propuesta que ahora podrá ver el público supone una relectura integral, que afecta a la Colección al completo, desde el origen de la modernidad de finales del siglo XIX hasta llegar al arte más actual. El resultado es fruto de diez años de investigación y del trabajo de prácticamente todos los departamentos del Museo.


El recorrido se compone de un conjunto formado por cerca de 2.000 obras, agrupadas seis plantas, cuatro del edificio Sabatini (incluida la planta más baja del ala sur que ha sido recuperada como espacio expositivo después de 30 años) y dos de la ampliación de Nouvel, lo que suma en total una superficie expositiva de más de 15.000 m2. 


©  CURRO GONZÁLEZ

Esta ambiciosa presentación se compone de alrededor de un 70% de obras que se muestran por primera vez en la Colección del Museo. Muchas de ellas han pasado a formar parte de los fondos en los últimos años, fruto de donaciones, compras y depósitos. Su incorporación ha permitido abordar nuevas temáticas, como la condición contemporánea de la emigración, el colonialismo, la ecología, el movimiento 15-M o la identidad de género, así como incrementar de forma significativa la presencia de mujeres artistas, acentuar el papel de la fotografía y el cine, con la inclusión de cientos de videos e instantáneas, e incluir la arquitectura en el discurso expositivo, de manera transversal.  En vez de seguir un orden cronológico, las obras se agrupan bajo epígrafes temáticos y se acompañan además de abundante documentación bibliográfica y de archivo, prescindiendo de una lectura lineal, entendiendo el relato desde un punto de vista contemporáneo.


El director del Museo, Manuel Borja-Villel, afirma que con esta nueva presentación “se trata de repensar el modo en que se cuenta el arte desde un lugar situado como es España. Pretendemos que las reflexiones propuestas estén vinculadas al ahora y por ello se abordan temas que preocupan a todo el mundo: los exilios, la crisis o el feminismo”.



Entre sus distintas secciones el Museo Reina Sofía exhibe en la segunda planta del edificio Sabatini un recorrido que se adentra en los momentos históricos en los que nacieron las vanguardias artísticas, entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Las salas que se dedican a este relato de la génesis de las vanguardias destacan el papel fundamental que desempeñaron diversos “territorios”: la ciudad; las exposiciones y las galerías de arte, así como las publicaciones y las revistas; y los nuevos espacios ciudadanos de consumo visual, como los lugares de ocio. La modernidad está relacionada con la evolución y la consolidación de la ciudad, donde se generan importantes cambios sociales y culturales. Así, el arte más reciente deja atrás los espacios oficiales y busca diferentes formas de difusión y comunicación. 


© PEDRO LEMEBEL

En la cuarta planta de Sabatini, se muestra el complejo contexto en el que vivieron tanto los creadores que permanecieron en España como los que se exiliaron a consecuencia de la guerra civil, así como las aportaciones realizadas en el terreno cultural y artístico entre 1939 y los años 50 dentro y fuera del país. En la misma planta el espectador podrá encontrar, bajo la denominación de Doble exposición: el arte y la guerra fría, una novedosa interpretación del contexto del arte y la cultura en una época en la que Estados Unidos, tras la Segunda Guerra Mundial, se consolida como primera potencia mundial y trata de propagar, con diferentes resultados, su hegemonía cultural más allá de sus fronteras.  La sala de Protocolo del edificio Sabatini recrea parcialmente el Laboratorio PLAT de José Val del Omar, creado por el cineasta.


La parte de la Colección agrupada bajo la denominación de Los enemigos de la poesía: Resistencias en América Latina, ubicada en Nouvel 1, se centra en el arte producido entre 1964 y 1987 en aquella área geográfica y en su relación con España. Las transformaciones políticas de la época y la aparición de nuevas prácticas artísticas, como el arte correo, la apropiación de los nuevos medios y de las tecnologías de comunicación de masas, la utilización del cuerpo como herramienta de expresión y crítica social, la intervención en la esfera pública, el cuestionamiento del sistema del arte y de las instituciones, y la redefinición del papel del espectador, favorecieron una serie de intercambios transcendentales para el devenir del arte contemporáneo.



En Nouvel 0, Un barco ebrio: eclecticismo, institucionalidad y desobediencia en los ochenta, profundiza en un momento clave de los años 80, marcado por la Documenta de Kassel de 1982, dirigida por Rudi Fuchs y en la que participan artistas muy notables como Hans Haacke y Marcel Broodthaers y donde aparecen muchas figuras clave para entender la contemporaneidad. Son, además, los años de irrupción del sida y cuando empieza a gestarse la caída del Muro de Berlín, con una nueva eclosión de los mercados financieros y lo que eso supone. En España, se promovió a nivel institucional el talento artístico local dentro y fuera del país con grandes exposiciones de autores internacionales de la modernidad, algunos de los cuales están ahora representados. La década de los ochenta también fue escenario de una corriente de pensamiento feminista y periodo muy prolífico para el medio fotográfico, con revistas emblemáticas que acogieron sus trabajos.


© OUKA LEELE

La planta 0 del edificio Sabatini y bajo la denominación Dispositivo 92 ¿Puede la historia ser rebobinada?  Se muestra el arte producido en los años noventa, una época en la que tienen lugar muchos de los cambios que explican el mundo actual. Se hace referencia a la Expo de Sevilla y las operaciones urbanísticas del 92; las denuncias de numerosos grupos ecologistas 92 y el papel crítico ejercido por algunos agentes. También está presente la reivindicación del espacio público, así como reacciones diversas a la celebración del Quinto Centenario. El proyecto Principio Potosí, las repercusiones de la Conferencia de Berlín de 1884, o el proceso de descolonización en distintos países de América Latina, junto a los temas de la identidad y la emigración que aborda el arte contemporáneo salvadoreño están representados en esta parte de la colección. A ellos se une varias obras relacionadas con el zapatismo y los trabajos de una generación de artistas contemporáneos guatemaltecos, profundamente vinculados a su cultura maya. En relación con este discurso también se expone en la sala de Protocolo del edificio Sabatini una instalación que recrea parte del Museo de Reproducciones Pictóricas de Lima.


Las movilizaciones sociales, la ecología, el urbanismo, los conflictos internacionales, el feminismo, las huellas del progreso y la proliferación de la imagen son algunos de los temas que conforman la Colección de la planta 1 del edificio Sabatini, bajo el epígrafe Éxodo y vida en común. Arranca con las fotografías de la catástrofe ecológica del petrolero Prestige frente a las costas gallegas en 2002 y las movilizaciones del 15M, donde las plazas ocupadas de las ciudades se convirtieron en lugar de producción estética.  También se exhiben obras de artistas españoles relacionas con el feminismo como fenómeno global, que ha protagonizado las mayores movilizaciones ciudadanas. La arquitectura está presente en este recorrido analizando la expansión de la construcción en nuestro país y la resistencia vecinal frente al urbanismo depredador. Varios artistas españoles de la última generación presentan alternativas para otra realidad social y hablan de los miedos generados en la sociedad contemporánea por los conflictos internacionales.  La huella que el progreso y la acción humana dejan en los territorios, el impacto político y social causado por la proliferación de imágenes y por el uso de las tecnologías digitales en nuestra vida cotidiana, la reivindicación ecologista y los paisajes son los temas con los que finaliza el recorrido. En paralelo, formando parte de esta lectura, en una amplia sala de la planta tercera planta del edificio Sabatini se muestra la obra Küba, de Kutluğ Ataman (1961, Turquía), reflejo de la vida de los habitantes de los suburbios de Estambul.


viernes, 7 de febrero de 2020

TELEFÓNICA PRESENTA EN SUS INSTALACIONES LA EXPOSICIÓN ‘BILL VIOLA. ESPEJOS DE LO INVISIBLE’

Catherine’s Room, 2001 @ Bill Viola Studio


Bill Viola (Nueva York, 1951) es reconocido internacionalmente como uno de los artistas más destacados de nuestros tiempos y uno de los grandes pioneros del videoarte. Con una trayectoria artística de más de cuatro décadas, ha explorado, mediante el uso de tecnologías audiovisuales, cuestiones universales como el nacimiento, la muerte y el paso del tiempo. La exposición, organizada por Fundación Telefónica y Fundació Catalunya La Pedrera, muestra el proceso de búsqueda del sentido de la condición humana y la transitoriedad de la vida. Bill Viola. Espejos de lo invisible podrá verse en la planta 4 del Espacio Fundación Telefónica del 6 de febrero al 17 de mayo de 2020.

Earth Martyr, Martyrs Series 2014 @ Bill Viola Studio
 
La exposición, comisariada por la directora del Bill Viola Studio, Kira Perov, ofrece un amplio recorrido por la trayectoria del artista, cuya obra ha evolucionado en paralelo con el desarrollo de la tecnología del vídeo. La muestra abarca obras de los setenta como The Reflecting Pool (1977-1979), en las que Viola explora, usando su propio cuerpo, las posibilidades que puede ofrecer la imagen electrónica, hasta la actualidad con obras de la serie Mártires (2014) donde incorpora la tecnología más puntera realizando producciones muy complejas con actores y sofisticados efectos de cámara. El uso de técnicas como el slow motion o cámara lenta y el montaje en bucle permiten al espectador ver en detalle la acción y la expresión de las emociones en las caras de sus actores, revelando así su mundo interior.
 
 Retarto Kira Perov, directora Bill Viola Studio en Espacio Fundacion Telefonica

La obra de Viola se caracteriza por estar llena de símbolos y referencias que se repiten de forma continuada y que él usa para expresar conceptos universales como la muerte, la vida, la espiritualidad, el paso del tiempo, el espacio o la soledad recorren su obra y van evolucionando con ella.

En sus primeras obras, Viola deja constancia de su interés por la noción del tiempo, ejemplo de ello son The Reflecting Pool, donde experimenta con la desintegración de la figura lanzándose en una piscina en un bosque y donde “el tiempo se extiende y queda suspendido por una serie de acciones que se ven solo en el reflejo del agua” o Incrementation (1996), un autorretrato que va contando cada una de sus respiraciones, donde el artista se enfrenta a su propia mortalidad. También se aprecia esa fascinación por el tiempo en la escultura Heaven and Earth (1992), donde confronta, a través de un rostro de una anciana y un recién nacido, las etapas de la vida y la muerte.

Water Martyr, Martyrs Series, 2014 @ Bill Viola Studio

El agua es otro de los elementos recurrentes en su obra como representación de pureza, serenidad, calma, redención o paz. En Ablutions (2015), Viola muestra un primer plano ralentizado un hombre y una mujer lavándose las manos en un acto purificador y en Self Portrait, Submerged (2013) el artista yaciendo en un río con los ojos cerrados, donde el agua se muestra como elemento esencial de vida, de cambio, del paso del tiempo en su continuo fluir, expresando a su vez el devenir, el nacimiento o el reflejo.
 
Four Hands, 2001 @ Bill Viola Studio

La inspiración en el arte del pasado, y especialmente del Renacimiento y la Baja Edad Media, así como las influencias de tradiciones espirituales como el budismo zen, el sufismo islámico o el misticismo cristiano se recogen también en las videoinstalaciones de Viola. Desde la alusión a los retablos eclesiásticos en Catherine’s room (2001), donde representa cinco momentos íntimos de una mujer realizando actividades cotidianas durante una jornada hasta las cuatro obras de la serie “Mártires”, derivadas del encargo realizado para la catedral de Saint Paul de Londres en 2014, en la que muestra a través de cuatro pantallas la lucha con los elementos tierra, aire, fuego y agua ante la aceptación final de la muerte. Los cuatro martirios que simbolizan conceptos como la acción, la fortaleza, la perseverancia, la resistencia y el sacrifico.