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miércoles, 26 de abril de 2017

EL HONOR DE DIOS - LIDIA FALCÓN


Aunque el libro se publicó a finales del 2016, y ya ha recorrido algunas capitales, el jueves 4 de mayo hará su presentación entre las íntimas paredes de la librería SIN TARIMA, la autora del mismo Lidia Falcón, la histórica dirigente del partido feminista. El honor de dios (Editorial Montesinos), nos adentra en un episodio tan conocido como el asesinato de Lasa y Zabala, y repasa parte de la historia de España en los años 80. Junto a la autora estarán Linda G. Levine, catedrática de Literatura en la Universidad Montclaire de Nueva Jersey; e Irene Montero, portavoz en el Congreso de Unidos Podemos.

En la noche del 16 de octubre de 1983 los militantes de ETA José Antonio Lasa y Juan Ignacio Zabala desaparecieron de Bayona, donde residían. Durante más de diez años permaneció ignorado su paradero. Aunque en enero de 1984 una voz anónima comunicó a Radio Alicante que habían sido asesinados y habló de una nueva organización antiterrorista llamada GAL. Nacía así una de las etapas más oscuras de nuestra historia moderna.

Con esta novela, Lídia Falcón “ficciona” de lo que pudo haber sucedido cuando los amigos y familiares de Lasa y Zabala buscaron, incansablemente, el rastro de los muchachos. Protagonistas de esa investigación son las cuatro mujeres: Isidora, Begoña, Edurne y Socorro, que desde diversos ámbitos (la abogacía, el periodismo, el activismo abertzale y el ama de casa) persiguen a los culpables con decisión, inteligencia y valor. En esta obra se demuestra una vez más el talento de quien es ya una maestra del arte narrativo, y el ingente trabajo de investigación que ha realizado. Por las páginas de El honor de Dios transitan los ministros del gobierno de Felipe González y él mismo, además del Rey y los empresarios y oligarcas más importantes de la época.

Las huelgas de Euskadi, las luchas del movimiento obrero, la persecución de los crímenes del GAL, el papel del Movimiento Feminista y las acciones del gobierno del PSOE, el papel del Rey Juan Carlos I, la CIA y el Mercado Común, tienen su espacio en esta monumental novela, que se convierte en el fresco más completo de la historia de los años 80 en España. Acontecimientos nunca desvelados se describen con la habitual claridad y crudeza a que nos tiene acostumbrados la autora, en un relato en el que el lector descubrirá quién es ese Dios que rige los destinos de España.



Lidia Falcón O’Neill (Madrid, 13 de diciembre de 1935) es una política y escritora española. Licenciada en Derecho, Arte Dramático y Periodismo y doctora en Filosofía, se ha destacado por su defensa del feminismo en España, especialmente durante la Transición.

Fue militante del PSUC y sufrió persecución y torturas por sus ideas políticas durante la dictadura franquista. En 1976 creó el Colectivo Feminista de Barcelona, la revista Vindicación feminista y la editorial Ediciones de feminismo. En 1977 fundó la Organización Feminista Revolucionaria, a partir de la cual se creó el Partido Feminista. Desde 1979 dirige la revista Poder y libertad.

SIN TARIMA LIBROS es una librería que lleva más de 8 años en el Barrio de las Letras, la mayor parte de ellos en la calle Príncipe, pero que recientemente se ha trasladado a la calle Magdalena, 32. Incluye secciones de narrativa, poesía, pensamiento e historia, infantil y juvenil, cómic y novela gráfica y libros de Madrid.

Fuente: SIN TARIMA LIBROS


jueves, 2 de marzo de 2017

ARTE LATINOAMERICANO. UNA MIRADA A LA COLECCIÓN COSTANTINI



REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO
C/ Alcalá, 13  MADRID
Del 21 de Febrero al 2 de Abril de 2017


Diego Rivera, Baile en Tehuantepec, 1928 

La exposición Arte latinoamericano. Una mirada a la colección Costantini está comisariada por la crítica de arte y académica Estrella de Diego y presenta una selección de trece piezas de los artistas argentinos Lucio Fontana, León Ferrari, Xul Solar, Víctor Grippo, Lidy Prati, Yente y las fotógrafas Grete Stern y Annemarie Heinrich, provenientes de la colección personal del coleccionista y filántropo argentino Eduardo Costantini, fundador y presidente de MALBA, Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires.

Por primera vez podrá verse en el marco de la colección Costantini la pintura de Diego Rivera Baile en Tehuantepec (1928), la obra más importante del maestro mexicano en una colección privada y uno de los lienzos más grandes que pintó el artista durante su vida. Esta pintura no ha sido expuesta en América Latina desde hace más de treinta años y en mayo de 2016 fue adquirida por Eduardo Costantini marcando la cifra récord del arte latinoamericano. Es su primera presentación en España.

La exposición está organizada conjuntamente por el Ministerio de Cultura de Argentina, el MALBA y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Alejandro Xul Solar, Mero, 1923



En el año 2001 el empresario y filántropo Eduardo Costantini donó más de doscientas veinte obras de arte latinoamericano, de prestigio internacional, para fundar el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), un deslumbrante museo que exhibe a los más importantes artistas modernos y contemporáneos de América Latina.

Ahora las colecciones de la Academia y de Costantini establecen un diálogo que desborda a cada paso el relato y lo hace más complejo, más rico, enfatizando lo que las une y las separa en un juego de coincidencias y de falsos espejos. En palabras de Estrella de Diego, comisaria de la exposición: “La colección de Eduardo Costantini, que llega de visita, delinea el trascurso con ese entusiasmo infinito que permite a las obras contar la Historia y las historias; entusiasmo renovado para el cual cada nueva pieza adquirida es el tesoro más valioso, pues a través de ella es preciso volver a narrar el relato completo, aprender de las resignificaciones de unas piezas que han estado allí desde muy pronto. Es la cualidad más sobresaliente de la colección: la voluntad temprana y decisiva de su propietario por escoger obras especiales y descubrirlas en su valor antes que el resto de las miradas”.


Lucio Fontana, Concetto Spaziale, 1962 
 
El encuentro entre ambas colecciones se ejemplifica bien en el cuadro de Diego Rivera, Baile en Tehuantepec, pintado en 1928. Próximo a los maestros del Siglo de Oro español de la Academia, cerca de las pinturas de José de Ribera y Alonso Cano, el colorido cuadro de Diego Rivera habla del juego de ese Barroco español que se engalana y se hace exceso al cruzar el Atlántico y acaba por rebosarse en los muralistas.

Baile en Tehuantepec es uno de los lienzos más imponentes que Rivera pintó en su vida. Muestra una escena de baile sandunga, con seis bailarines en indumentaria de vivos colores y bordados tradicionales. Pintado en la etapa de realismo social del maestro mexicano, se aparta del interés anterior de Rivera por las vanguardias europeas para reivindicar a la cultura de México y su identidad nacional.
  
León Ferrari, Sin título, ca. 1962 
 
Se exhibió por vez primera en el MoMA en 1930 y en 1950 fue presentado en la XXV Bienal de Venecia. Tras estar fuera de exhibición en América Latina desde hace más de treinta años, se muestra ahora en Madrid. Fue adquirido por Eduardo Costantini en mayo de 2016 y marcó el récord del arte latinoamericano. Costantini se había enamorado del cuadro veinte años antes y había renunciado a la obra por el precioso Frida Kahlo. Eduardo Costantini lo describe así: “Desde hace muchos años sueño con esta pintura de Diego Rivera, para mí el artista más importante en la historia del arte latinoamericano. Tuve que esperar dos décadas para recuperar esta obra histórica, clave del periodo moderno”.

En otra sala del museo, cerca de los artistas de los siglos XIX y el XX de la Academia, Xul Solar, inventor de lenguajes y modos de ver el mundo, propicia un breve paseo por una pequeña historia del arte en Argentina a partir de un selecto elenco de obras de la colección Costantini.
  
Grete Stern, Sueño n. 7, Quién será?, 1949 
 
Annemarie Heinrich, La manzana de Eva, 1953 
 
Desde tres acuarelas de Xul Solar, hasta una pieza escultórica de Víctor Grippo –fluctuando entre la ironía y lo poético-, pasando por Concetto spaziale, de 1962, obra de Lucio Fontana, el inventor de la herida en el lienzo y autor de una propuesta teórica esencial como el Manifiesto Blanco de 1946 –“Color, sonido, movimiento”-, esta breve historia del arte en Argentina trata de convocar a algunos de sus protagonistas. Es el caso de Lidy Prati, una de las fundadoras de la Asociación Arte Concreto-Invención y próxima a la revista Arturo –artista, diseñadora, crítica de arte, amiga de Max Bill- que en su óleo delicadísimo de 1951 desvela muchas de las aspiraciones del grupo. Y es también el caso de otra artista argentina de origen judío, tal vez menos conocida, Yente, quien para muchos es la primera mujer en el país que empieza a trabajar con formas abstractas tan tempranamente como finales de la década de 1930. Un precioso León Ferrari de 1962 –trazo preciosista, escritura de verso-, completa el paseo en la compañía de dos fotógrafas excepcionales que realizaron su trabajo en Argentina durante los años 40 y 50 del siglo XX: Annemarie Heinrich –retratista de las estrellas, rompedora, paisajista- y Grete Stern –Bauhaus y resistente, fotógrafa de realidades inesperadas-.
  
Víctor Grippo, Anónimos (7 piezas), 1998-2001 
 
OTROS DATOS:

Martes a domingo: 10.00 a 15.00 horas (festivos incluidos). Lunes cerrado
Salas de la colección permanente del Museo de la Academia: primera planta (Diego Rivera) y tercera planta (artistas argentinos)