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viernes, 22 de febrero de 2019

EL ESPACIO FUNDACIÓN TELEFÓNICA PRESENTA UNA MUESTRA SOBRE LA CULTURA NASCA


Espacio Fundación Telefónica acoge desde hoy y hasta el 19 de mayo en la planta tercera la exposición “Nasca. Buscando huellas en el desierto”. Se trata de la muestra más completa vista en España sobre una de las culturas más enigmáticas del antiguo Perú por su llamativa cerámica, finos tejidos, tecnología hidráulica y sus impresionantes y misteriosos geoglifos que continúan siendo motivo de debate científico dos mil años después.

Esta exposición se engloba dentro de las distintas muestras que tendrán lugar en Madrid, algunas de ellas coordinadas por Fietta Jarque, periodista de arte y curadora independiente, en torno a la cultura y el arte de Perú.  Además de su participación en el programa Perú en Arco, como país invitado, los aficionados al arte podrán visitar también El Museo Reina Sofía, Matadero, CentroCentro, CA2M o Casa de América para conocer a los artistas peruanos.



Organizada por el Museo de Arte de Lima y el Museo Rietberg de Zúrich, en colaboración con el Bundeskhunsthalle de Bonn y Fundación Telefónica y en cooperación científica con el Instituto Arqueológico Alemán y la Fundación Suiza-Liechtenstein para Investigaciones Arqueológicas en el Extranjero (SLSA), la exposición presentada por Telefónica supone una oportunidad única para conocer de cerca la naturaleza y significado de esta enigmática cultura a través de piezas de enorme relevancia.
                                                                               
Comisariada por Cecilia Pardo, arqueóloga y subdirectora del museo MALI de Perú, y Peter Fux, curador del Museo Rietberg de Zúrich y arqueólogo en activo en el yacimiento de Nazca, el objetivo de esta muestra es precisamente proporcionar a los visitantes esa experiencia irrepetible: conocer por primera vez en España una selección de cerca de trescientas piezas –cerámicas, tejidos y obras de metal– que se presentan junto a novedosos recursos tecnológicos –vídeos, proyecciones, animaciones, composiciones musicales, mappings, realidad virtual y simulaciones en tres dimensiones obtenidas con drones que han sobrevolado la región–. En opinión de los comisarios, el visitante vivirá una experiencia única gracias a un nuevo modo de entender la museografía que pone su énfasis no solo en la exhibición de piezas de extraordinario valor, sino en la divulgación a través de los recursos digitales.
 



La muestra comienza con el paisaje sagrado de las pampas de Nazca y Palpa. Este es uno de los lugares más áridos del planeta que presenta un rasgo particular que la diferencia de otros paisajes andinos. Se trata de un territorio definido por una cadena montañosa que impide el paso de los materiales que descienden por los ríos desde los Andes. El material estancado, formado por piedras pequeñas y sedimentos más finos, se acumuló durante miles de años, hasta formar kilómetros de pampas, sobre las que se trazaron los famosos geoglifos, que significa “grabados en la tierra”. En el lugar se han encontrado evidencias de actividad humana como cerámica, ofrendas y restos de posibles techados, que revelan un espacio vivo a donde recurrían los pobladores para rendir culto a sus dioses en la permanente búsqueda de agua y fertilidad, como muestra una de las piezas, “Escena de peregrinaje”.
 



En la presentación de la exposición ha estado presente Markus Reindel, arqueólogo y uno de los mayores expertos en las culturas Nazca y Palpa y un estudiosos de los famosos geoglifos hayados en la zona. En su opinión, aunque dichos geoglifos continúan siendo un misterio sin descifrar, el significado de estas figuras está relacionado con la importancia del agua para la cultura Nazca, que consiguió alcanzar un gran desarrollo en una de las zonas más áridas del planeta.

También han estado presentes en la conferencia dada a los medios el Embajador de Perú en España Claudio de la Puente Ribeyro y el Presidente del Patronato del Museo de Arte de Lima (MALI). Ambos han subrayado la importancia de la cultura indígena de su país y la aportación que este tipo de muestras proporciona para colaborar en el desarrollo y el conocimiento de la escena artística y cultural peruana.




miércoles, 20 de febrero de 2019

EL MUSEO DEL PRADO, EN COLABORACIÓN CON TELEFÓNICA, DEDICA AL BOSCO SU SEGUNDO CURSO ONLINE

 
 
Tras el éxito logrado con el curso que la institución dedicara a Velázquez, el Museo del Prado y Telefónica han presentado hoy “El Bosco en el Museo del Prado” coincidiendo con el Bicentenario del Museo y y tras cumplirse recientemente el 500 aniversario de la muerte del pintor. El objetivo de esta nueva convocatoria es compartir el conocimiento de este icono de la pintura a través de un curso online, que se ofrecerá de forma gratuita y en exclusiva a través de la plataforma Miríadax.

El Bosco es un artista universal, uno de los referentes del Museo junto a Velázquez y Goya. Despierta interés entre todas las culturas y generaciones. De hecho, siglos después de su concepción, sus propuestas aún intrigan y maravillan. En ese sentido, su mirada al interior del alma humana, a partir del detalle y de una imaginación desbordante, es reflejo, a la vez, del pensamiento de su época, de la propia intuición artística del pintor y de su conocimiento de las debilidades de la humanidad. Sus misterios son nuestros misterios, que los participantes en el curso podrán ir descubriendo a través de contenidos de máxima calidad

En el MOOC (cursos on line, masivos y gratuitos), se relatan y detallan todas las obras del Bosco en el Museo del Prado, la más completa de cualquier institución, desde La Piedra de la Locura, La Tabla de los Pecados Capitales, hasta los tres impresionantes trípticos que completan la colección: La Adoración de los Magos, El Carro de Heno y, por supuesto, El Jardín de las Delicias, que al ser una de las obras más visitadas del Museo, ha merecido un tratamiento más pormenorizado.

El curso desarrollado por Telefónica Educación Digital, ofrece 15 horas de formación distribuidas en seis semanas, e incluye más de 35 vídeos grabados en 4K. Gracias a esta calidad se pueden ver detalles concretos y aislados muy interesantes y curiosos que en el conjunto de la obra pueden pasar desapercibidos, incluyendo pequeñas animaciones que sorprenderán y facilitarán el aprendizaje todo el alumnado que realice el MOOC.

Los videos estarán presentados por la actriz María Ruiz y contarán también con la participación como narrador del actor Alberto Chesca. De igual manera, en el curso el alumnado podrá encontrar entrevistas con expertos de casi todas las áreas de la pinacoteca que desde distintos conocimientos y especialidades investigan sobre el pintor y su obra.

El curso es apto para todos los públicos, tanto para aquellos que quieran interesarse por primera vez en la obra del pintor, como para aquellos especialistas y estudiosos que quieran acceder a un mayor conocimiento iconográfico y contemplación por la minuciosidad con la que se trata de la obra.

Las inscripciones al mismo, pueden realizarse a partir de hoy 20 de febrero en Miríadax  https://miriadax.net/web/el-bosco-en-el-museo-del-prado y su inicio está previsto para el 11 de marzo.

Y además pueden acreditar su formación consiguiendo el Certificado de Superación una vez que hayan finalizado el 100% del curso y de sus actividades. De hecho, este certificado ya supone una auténtica innovación, basado en tecnología blockchain, en cuanto a acreditaciones on line porque incluye sus aportaciones en el foro, el resultado de sus tests, sus trabajos P2P o incluso su posición en el ranking al finalizarlo. De igual manera, el alumno puede decidir si hacerlo público e integrarlo en su perfil de Linkedin, con un solo click.

Este nuevo curso online se une al que se realizó sobre Velázquez en el que se dio una visión completa de la obra del pintor, de su vida, de los maestros que le influyeron e inspiraron su obra, todo ello analizando y recorriendo las salas y colecciones del Museo Nacional del Prado. Más de 40.000 alumnos, de más de 60 países diferentes de los cinco continentes, se inscribieron en las dos convocatorias,  en las que una buena parte del alumnado estuvo compuesta por titulados universitarios en una franja de edad entre los  40 y 50 años. Uno de los objetivos de este curso es llegar también a alumnos universitarios y de instituto interesados en el mundo del arte.
 

Rafael Fernández de Alarcón (Director de Marca, Patrocinio y Medios de Telefónica) y Miguel Falomir (Director del Museo Nacional del Prado)

domingo, 17 de febrero de 2019

H.C WESTERMANN. VOLVER A CASA


Desde el pasado día 5 se puede visitar en la tercera planta del Edificio Sabatini del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, la muestra H.C. Westerman. Volver a casa, la primera gran retrospectiva de un singular artista de difícil clasificación dentro de la historia de la escultura de la segunda mitad del siglo XX cuya obra, sin embargo, ejerció una gran influencia en sus coetáneos y que ha servido posteriormente de inspiración para nuevos lenguajes visuales.

Sin pertenecer a las principales corrientes de su época, como el minimalismo, el expresionismo abstracto o el pop art, este singular artista abordó desde su particular estilo cuestiones de la condición humana y las preocupaciones de la sociedad estadounidense de mediados del siglo XX, inmersa en la tensión de la Guerra Fría, el consumo y la cultura de masas.

Esta interesante y divertida exposición presenta cerca de 130 obras de Westermann fechadas entre 1954 y 1981: la mayoría de ellas intrigantes esculturas realizadas en madera con perfección de ebanista, pero también se incluyen grabados, dibujos y cartas, así como pinturas de su primera etapa artística.
 


El imaginario de Westermann revela su traumática experiencia como marine durante la Segunda Guerra Mundial a bordo de un portaviones así como con un agudo conocimiento de su país, desde sus conflictos militares o su vastos y espectaculares paisajes hasta la soledad de las grandes ciudades o la cultura televisiva y publicitaria.

Todo ello se muestra en obras como sus elocuentes death ships (barcos de la muerte), su serie de litografías See America First (Primero conozca América, 1968) o los linóleos Disasters in the Sky (Desastres en el cielo, 1962).

Por otro lado, si bien la producción de Westermann no puede reducirse a un estilo determinado, en ella persiste su preocupación por asuntos como la muerte y el continuo del trabajar. Estas dos situaciones confluyen de alguna manera ya que el autor entiende el morir como una fase que progresa y no como un hecho único e intimo. Se trasluce también un interés por hallar y construir un lugar propio, un habitat, que también guarda similitud con la muerte, motivo por el cual para Westerman "Me voy a casa" puede significar me muero. La comisaria Beatriz Velázquez indica a este respecto que para Westermann, la práctica artística supone un hacer, un construir permanente. A través de él se entiende que una persona es en el mundo en la medida en que habita, y habita en la medida que construye su espacio, su habitación, su abrigo.





El deseo del regreso a casa impregna la obra de Westermann, como se aprecia en varias de sus esculturas, por ejemplo en A Soldier's Dream [El sueño del soldado, 1955], en la que un cuerpo mutilado sufre el calvario de una hoguera. La obra, que semeja una capilla portátil, toma su título de una vieja canción sobre el anhelo del soldado por volver al hogar.

Las pinturas que abren la exposición pertenecen a los primeros años de formación de Westermann como estudiante de Bellas Artes en la Escuela del Art Institute de Chicago. En ellas se aprecia la influencia de las vanguardias europeas y su organización en campos de color bien delimitados apunta ya hacia la marquetería y anticipa el gusto del artista por el trabajo madera.

La transición entre estas imágenes y lo que será su medio preferente, el objeto en madera, puede observarse en Two Acrobats and a Fleeing Man (Dos acróbatas y un hombre huyendo, 1957), donde los tres personajes parecen desconectados del paisaje urbano en el que se encuentran, vaticinando las preocupaciones que serán duraderas en el artista, como la condición aislada -desabrigada, en definitiva- de la persona en el mundo. Las primeras esculturas, desde 1954, se acercan al mismo tema mostrando la angustia del confinamiento y de la muerte.



La obra impresa volverá a cobrar vida en See America First (Primero conozca América), que es el título que el artista adoptó en 1968 para una serie de 18 litografías tomando prestado el eslogan de una campaña de turismo de principios del siglo XX que animaba a los ciudadanos estadounidenses a explorar su propio país en lugar de viajar al extranjero.

Sin embargo la principal obra del artista sigue siendo la escultura y desde mediada la década de los sesenta, los objetos de Westermann acusan distintas reducciones al absurdo. Por una parte, el artista recurre a distintas capas de contradicción entre los títulos, materiales y referentes representados de sus piezas, confeccionando lo que la crítica ha llamado paradojas visuales y materiales. Otras veces Westermann incide en los fallos de funcionalidad de mecanismos y estructuras, como en Antimobile (Antimóvil, 1966). 


El artista ahondó también en sus investigaciones sobre el asunto de la muerte en la segunda parte de su carrera aunque ya no discurrirán tan asociadas a la prisión y caducidad del cuerpo. La acción de dilatar o demorar la  muerte fue siempre una  de  las  reflexiones  recurrentes  de  H.  C.Westermann.