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lunes, 24 de agosto de 2015

Tadeusz Peiper. Heraldo de la vanguardia entre España y Polonia

CALCOGRAFÍA NACIONAL
REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO
C/ Alcalá 13  -  MADRID
Del 18 de Septiembre al 8 de Noviembre de 2015


El polaco Tadeusz Peiper (1891-1969) es objeto de una exposición que tras verse en el Museo Nacional de Varsovia, se presenta en la Calcografía Nacional de Madrid, ciudad en la cual tuvo lugar, durante los años de la Primera Guerra Mundial, su aprendizaje de la vanguardia, en estrecho contacto con otros compatriotas suyos, que al estallar la contienda residían en París, como él, y que al igual que creadores de otras nacionalidades, recalaron en la capital de España, país neutral que jugó en ese sentido un papel similar al de Suiza.

A lo largo de los siglos XIX y XX, frecuentemente las artes plásticas han visto la irrupción de poetas que o bien las han practicado con mayor o menor asiduidad y fortuna, haciéndoles de alguna manera la competencia a los pintores, o han ejercido una influencia sobre ellas. Casos eximios en ese sentido han sido los de Guillaume Apollinaire, Jean Cocteau, André Breton o Yves Bonnefoy en Francia; Ramón Gómez de la Serna, Guillermo de Torre o Juan Eduardo Cirlot en España; Vicente Huidobro en Chile; Vladimir Maiakowsky en Rusia; F.T. Marinetti en Italia; Frank O’Hara en los Estados Unidos; Octavio Paz en México; Ezra Pound en Gran Bretaña... A esa estirpe de poetas pioneros, todos los cuales han sido objeto de exposiciones museales, pertenece Tadeusz Peiper.

El universo de los polacos de París es evocado en la primera zona de la exposición, a través de obras de Alicja Halicka, Henryk Hayden, Mojzesz Kisling, Roman Kramsztyk, Waclaw Zawadowski, y una Mela Muter que en 1912 había participado en una colectiva polaca barcelonesa, celebrada en las Galeries Dalmau. El Madrid al cual, procedentes de París, llegaron los pintores Lucia Auerbach, Wladyslaw Jahl, Józef Pankiewicz, Marjan Paszkiewicz y Waclaw Zawadowski, y su compatriota el poeta Tadeusz Peiper, era una ciudad donde el primero en practicar el vanguardismo, en materia de literatura, había sido Ramón Gómez de la Serna, el fundador, en 1915, de la mítica tertulia de Pombo e inventor de la greguería, con el cual colaboró en algunas ocasiones Jahl. Tanto éste, como su mujer, Lucia Auerbach, y como Paszkiewicz –cuya influencia sobre los pintores españoles entonces emergentes fue enorme-, pertenecieron al movimiento ultraísta, colaborando como ilustradores en algunas de sus revistas, entre las cuales destacó Ultra. Esta zona de la muestra, en la que además de obra de todos los citados se enseñan cuadros pintados Madrid por Leopold Gottlieb y por Kisling, que estuvieron sólo de paso, evoca el ultraísmo a través de la revista citada y de otras como Grecia o Alfar. También se exponen en esta sección otras manifestaciones del ultraísmo, como el Manifiesto ultraísta vertical publicado por Guillermo de Torre en 1920, como suplemento de Ultra; algunos de los libros representativos del movimiento, entre ellos Fervor de Buenos Aires (1923), de un Borges que expandiría la buena nueva en el Nuevo Mundo; poemas pintados de Vicente Huidobro; cuadros de Jahl, Pankiewicz, Paszkiewicz y Zawadoski; un jarrón pintado por Jahl que es el único objeto que se conoce por el momento de cuantos salieron de su Taller de Arte Decorativo ultraísta, ubicado en la calle de Alcalá; y cuadros, dibujos o estampas del uruguayo Rafael Barradas, de la chilena Norah Borges, de los franceses Robert y Sonia Delaunay, muy próximos, en aquel Madrid, a los matrimonios Jahl y Pankiewicz, y de los españoles Francisco Bores y Daniel Vázquez Díaz. Peiper se empapó de todo eso, frecuentó el Ateneo de Madrid, colaboró en La Lectura, tradujo a Wladyslaw Reymont en colaboración con el mexicano Carlos Pereyra, y una antología de cuentos con Benjamín Jarnés…


 



miércoles, 8 de julio de 2015

MICHAEL SNOW. SECUENCIAS



La Virreina Centre de la Imatge
Palau de la Virreina
La Rambla, 99 -  Barcelona
Del 9 de Julio al 11 de Noviembre 2015


La Virreina Centre de la Imatge dedica una gran exposición retrospectiva al artista canadiense Michael Snow.

La muestra ofrece un recorrido por la producción de este artista multidisciplinar y refleja la pluralidad de medios y técnicas con los que ha trabajado: música, films, vídeo, pintura, escultura, fotografía, libros e instalaciones. Las obras expuestas abarcan toda su trayectoria y muchas de ellas se presentan por primera vez en Europa.

La obra de Michael Snow busca explorar las capacidades expresivas del sonido y la imagen desafiando la dualidad visión/representación. Su aproximación creativa requiere la participación del espectador, le sugiere que vea el objeto, que lo perciba, que se involucre en él. En sus estrategias compositivas hay una voluntad de dirigir la atención de diferentes modos e implicar al voyeur en el proceso de creación. El traspaso de límites supone no solo la interactividad entre obras, sean objetos o imágenes, sino la apreciación del espacio como un elemento visual, plástico y sonoro más que como contenedor neutral de creaciones.



Motivado por su curiosidad, desarrolla su obra artística en paralelo a su trabajo como músico profesional de jazz durante diez años (1962-1972). El film, con incidencia en la exploración formal sobre la narratividad, tiene un peso específico desde 1956 y, sobre todo a partir de 1967, año en que Wavelength gana el Gran Premio en Exprmntl, el festival de cine experimental de Knokke (Bélgica).



La exposición incluye un programa de proyecciones que propone una selección de la filmografía de Michael Snow. El film Wavelength (1967), pieza emblemática de un cine experimental que reflexiona sobre su propio lenguaje, se podrá visionar en las salas de La Virreina Centre de la Imatge. El resto de la selección, por coherencia con los criterios del artista, se pasará en la Filmoteca de Catalunya.